Londres. Gran Bretaña está revisando las medidas de seguridad para todos los cargamentos aéreos internacionales que llegan al país, luego de la intercepción en un aeropuerto regional de un paquete con explosivos que iba a Estados Unidos, anunció este domingo la secretaria del Interior, Theresa May.

Sin embargo, tras reconocer las masivas implicaciones económicas y financieras de aumentar las reglas de seguridad de la aviación de carga, May no habló de la posibilidad de que un sistema de chequeos más riguroso estuviera siendo planificado a nivel global o unilateral.

"Estamos hablando de la revisión de los cargamentos. Nos centraremos en los procesos que usamos. Hablaremos con la industria (de aviación) sobre estos temas", afirmó en una entrevista con la cadena de televisión BBC.

"Creo que ayer (...) actuamos de forma crucial, ordenamos a la industria que no aceptara cargamentos que se originan en Yemen y vienen a Gran Bretaña, o de forma clave, que transiten a través del país", agregó.

Consultada sobre si se están considerando medidas más severas de seguridad para el envío de cargas en aeropuertos de otras partes del mundo, la funcionaria dijo que no podía hablar sobre acciones específicas.

"Trabajamos muy de cerca con otros gobiernos y con nuestros aliados internacionales y la industria para que se cumplan los procedimientos, pero usted no debería esperar que yo ofrezca detalles sobre la naturaleza de estas medidas", señaló.

El primer ministro David Cameron dijo este sábado que el paquete con explosivos enviado desde Yemen, hallado en el aeropuerto de East Midlands a bordo de una nave que iba a Estados Unidos, estaba diseñado para que el avión estallara durante su viaje, posiblemente sobre Gran Bretaña.