Atenas / Jerusalén. Grecia evitó este viernes que un barco con activistas de Estados Unidos zarpara para unirse a una flotilla que planea desafiar el bloqueo de Israel sobre la Franja de Gaza.

La flotilla de activistas de Estados Unidos, Francia, España y Canadá tenía previsto zarpar hace una semana, pero la partida ha sido constantemente retrasada en medio de acusaciones de sabotaje.

Guardacostas griegos interceptaron el barco poco después de que dejara el puerto de Perama, cerca de El Pireo en Atenas, y se dirigiera a mar abierto, relató uno de los activistas.

"Estamos aquí, a dos millas de El Pireo", dijo la activista estadounidense Ann Wright, que viajaba en la embarcación.

"Nos detuvieron los guardacostas. Su barco hace maniobras frente a nosotros y ahora están hablando con el capitán. Quieren que demos la vuelta", dijo a Reuters por teléfono.

Unas horas más tarde el barco comenzó a dirigirse de nuevo a la costa griega, dijo un funcionario de los guardacostas que declinó ser citado.

Wright sostuvo que la misión deseaba partir desde la isla griega de Creta pero que los guardacostas no lo permitieron.

El barco con activistas españoles Gernika también fue interceptado por las autoridades en la propia Creta, desde donde preparaba su partida, según un comunicado de los activistas recibido por correo electrónico.

Las autoridades griegas dijeron previamente el viernes que los barcos con destino a Gaza - que deben navegar por aguas internacionales - tenían prohibido dejar los puertos griegos.

Pero otro activista afirmó que el bloqueo de los guardacostas era ilegal y no disuadiría al resto de la flotilla, que tiene previsto zarpar en los próximos días.

"La interceptación nos afecta pero creemos que es ilegal e ilógica", dijo Vangelis Pissias a Reuters. "Estamos decididos a continuar. ¿Cómo pueden hacer eso?", señaló.

Israel dice que el bloqueo sobre Gaza pretende evitar que lleguen armas a los gobernantes del enclave, el grupo islámico Hamas, considerada una organización terrorista por Occidente.

Los palestinos y sus seguidores dicen que el cierre naval es ilegal y constituye un castigo colectivo para los 1,5 millones de residentes de Gaza.