Viena. El efecto sobre la salud del desastre nuclear del año pasado en la planta nuclear de Fukushima, en Japón, parece relativamente pequeño gracias a las rápidas evacuaciones, señaló este martes el presidente del organismo científico de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que investiga los efectos de la radiación.

El hecho de que algunas emisiones radiactivas se dispersaran por el océano y no en zonas pobladas también ayudó a limitar las consecuencias, señaló Wolfgang Weiss, del Comité Científico de Naciones Unidas sobre los Efectos de la Radiación Atómica (Unscear, según sus siglas en inglés).

"En cuanto a las dosis que hemos visto hasta ahora de la supervisión de la población (...) son muy bajas", dijo Weiss, agregando que esto se debe, en parte, "a la rápida evacuación y eso funcionó muy bien".

Weiss hizo estas declaraciones en un aparte de la semana de reuniones que celebran en Viena 60 expertos internacionales para evaluar para las Naciones Unidas las exposiciones a la radiación y los efectos sobre la salud del peor desastre nuclear del mundo en 25 años.

El desastre del 11 de marzo del 2011, provocado por un terremoto de magnitud 9,0 y un tsunami, destrozó la central nuclear de Fukushima, en la costa al norte de Tokio, iniciando una crisis de radiación y contaminación extendida.

Unos 80.000 habitantes huyeron de una zona de exclusión de 20 kilómetros.

Weiss manifestó que los expertos japoneses en la reunión le habían dicho no estar al tanto de efectos graves sobre la salud, a diferencia del desastre de Chernóbil, que se produjo en Ucrania en 1986.

"Lo que hemos visto en Chernóbil -la gente moría de exposiciones altas, enormes, algunos de los trabajadores morían muy pronto- hasta ahora no se ha registrado nada en esa línea (en Japón)", expresó el científico, añadiendo que "hasta ahora no se observaron efectos graves inmediatos".

Miles de niños desarrollaron cáncer de tiroides debido a la exposición a la radiación tras el desastre de Chernóbil en la entonces Unión Soviética, cuando un reactor explotó y registró un incendio, enviando nubes radiactivas a toda Europa.

Weiss dijo que unos pocos trabajadores de Fukushima recibieron altas dosis de radiactividad, pero "hasta ahora el seguimiento médico inicial de estos trabajadores que tuvieron altas dosis, hasta donde nos han dicho los colegas japoneses, va bien".

Está previsto que se presente un informe preliminar sobre los efectos de la radiación de Fukushima en la reunión anual de Unscear en mayo, y que el documento final se remita a la Asamblea General de Naciones Unidas en el 2013.

"Estamos resolviendo un rompecabezas, evaluando la exposición del público general, de los trabajadores, y los efectos de la radiación, y mirando las piezas que faltan", dijo Weiss.

El comité de Naciones Unidas, que ha publicado informes sobre Chernóbil, reúne a científicos de 27 países.

Cuando se le preguntó si era optimista de que los efectos generales del desastre de Fukushima sobre la salud sean pequeños, Weiss señaló que "si descubrimos que lo que sabemos ahora es representativo de la situación, entonces la respuesta sería sí, (...) el efecto sobre la salud sería bajo".