Ginebra. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe investigar las "masivas muertes" a manos de las fuerzas de Siria que podrían llevar a abrir procesos judiciales en la Corte Penal Internacional, dijo este domingo un prestigioso grupo de juristas.

Más de 330 personas han muerto en cinco semanas de protestas a manos de agentes de seguridad que dispararon a multitudes, y los activistas están siendo arrestados, dijo la Comisión Internacional de Juristas (ICJ por sus siglas en inglés).

La ICJ indicó que las muertes ocurrieron a partir del 15 de marzo en represiones de protestas en Derá, Lakatia, Homs y otras ciudades sirias. Su red de abogados, defensores de derechos humanos y grupos activistas en Siria entregaron los nombres de la mayoría de las víctimas.

"Se cree que las fuerzas de seguridad sirias, incluyendo miembros de la guardia presidencial, y milicias están perpetrando estos ataques", dijo en un comunicado el grupo de 52 juristas con sede en Ginebra.

El Consejo de Seguridad de la ONU debe proteger a los manifestantes pacíficos de matanzas ilegales y examinar la situación "con el objetivo de establecer responsabilidades para los perpetradores y justicia para las víctimas", sostuvo el secretario general de la ICJ, Wilder Tayler.

La policía secreta realizó este domingo redadas en viviendas de supuestos disidentes en Damasco, dijeron activistas de derechos humanos, mientras aumenta la oposición pública al régimen autoritario del presidente Bashar al-Assad.

Fuerzas de seguridad y hombres armados leales a Assad han matado al menos a 112 personas en los dos últimos días, al disparar contra manifestantes que exigían reformas políticas y el término de la corrupción este viernes y contra los dolientes en funerales para las víctimas de la represión este sábado.