Birmingham. Grupos de derechos civiles presentaron este viernes una demanda contra la nueva ley de inmigración de Alabama, que tanto sus defensores como detractores describen como la más dura de Estados Unidos.

La demanda dice que la ley someterá a los ciudadanos y no ciudadanos a "sanciones criminales y a la encarcelación por actividades diarias inocentes como ofrecer llevar a un vecino en auto, contratar a un jornalero o alquilar una habitación a un amigo".

También sostiene que la ley desalentará a que los niños de familias de inmigrantes se inscriban en escuelas públicas.

La ley de Alabama se distingue de las demás porque exige que las escuelas públicas determinen, mediante la revisión de certificados de nacimiento o declaraciones juradas, el estatus de residencia legal de los estudiantes que desean anotarse.

El gobernador republicano Robert Bentley firmó la ley en junio y entrará en vigencia a partir del 1 de septiembre.

Con la nueva demanda, Alabama se sumó a Georgia, Arizona, Utah e Indiana, estados que deberán defender sus leyes inmigratorias en una corte federal. Los jueces han bloqueado partes claves de las legislaciones aprobadas.

"Alabama sancionó descaradamente esta ley a pesar de los malos augurios: las cortes federales han impedido que todas y cada una de estas leyes discriminatorias entren en vigencia", dijo Cecillia Wang, directora del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por su sigla en inglés).

La coalición que presentó la demanda incluye a ACLU, el Southern Poverty Law Center, ACLU de Alabama, el Centro Nacional de Derecho Migratorio, el Asian Law Caucus y el Centro de Justicia Asiático-Americano.

El desafío legal no es una sorpresa. Uno de los defensores de la ley dijo el viernes que confía en que tendrá el apoyo de la corte.

"Es importante destacar que nuestra ley busca proteger a los inmigrantes que residen aquí legalmente y afecta sólo a aquellos que violan nuestras leyes con su simple presencia", afirmó Micky Hammon, el líder republicano en la Cámara de Representantes de Alabama, en un comunicado.

De acuerdo a la nueva ley de Alabama, la policía debe detener a todo aquel que no muestre la documentación reglamentaria si se sospecha que está en el país de forma ilegal.

También será un crimen transportar o refugiar a alguien que se encuentra ilegalmente en el estado. La ley impone sanciones contra las compañías que contraten empleados sin estatus de residente legal, por ejemplo, la suspensión o revocación de su licencia

La ley obliga a las empresas a usar una base de datos llamada E-Verify para confirmar el estatus inmigratorio de los nuevos empleados.