Madrid. Las fuerzas de seguridad de España encontraron este martes más de 850 kilos de explosivos tras el arresto de dos presuntos miembros de la organización separatista vasca ETA, según medios locales la mayor cantidad de explosivos jamás incautados al grupo en el país.

Los explosivos fueron encontrados por la Guardia Civil durante el registro de una casa de campo en la localidad de Legorreta, dijo el Ministerio del Interior en un comunicado.

Además de los 850 kilos de nitrato amónico y 100 litros de combustible, las fuerzas de seguridad incautaron detonadores y 13,5 kilos de pentrita, también utilizado en la fabricación de bombas. También encontraron documentos y material informático de ETA.

El hallazgo de los explosivos ocurrió tras el arresto en la madrugada de los hermanos José Aitor e Igor Esnaola Dorronsoro, de 40 y 36 años, respectivamente.

"A los detenidos se les imputa su integración en un comando legal de ETA que respondería al nombre de Erreka, operativo desde hace varios años", dijo el Ministerio del Interior en un comunicado.

El ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba dijo a la emisora Radio Nacional que pese a declarar una tregua, ETA "no ha dejado definitivamente la violencia".

"Hasta que esto no se produzca seguiremos uno y otro día deteniendo como estamos haciendo en las últimas semanas", añadió y describió la operación del martes como "importante".

Las autoridades españolas sospechan que los detenidos llevaban años distribuyendo explosivos, armamento y otros materiales a los comandos de la organización armada, dijeron los medios.

"Este es el segundo comando legal (no fichado por la policía) que la Guardia Civil desarticula después de la declaración del 'alto el fuego' de ETA" el 10 de enero, dijo el Ministerio del Interior en un comunicado.

Otro comando, el Otazua, fue desmantelado en marzo en Vizcaya.

Los arrestos de los hermanos Esnaola Dorronsoro elevan a 40 la cifra de personas detenidas en España y Francia desde que ETA declaró el alto al fuego.

Dos de los miembros de ETA más buscados, Oier Gómez e Itziar Moreno, fueron detenidos esta semana en Francia tras una persecución con tiroteos en la que resultó herido un gendarme.