La policía de Guatemala arrestó este viernes al ex director del sistema penitenciario nacional, quien está acusado de orquestar la ejecución de siete reos durante un operativo en 2006 en una tristemente célebre cárcel local.

Alejandro Giammattei, quien estuvo al frente de las penitenciarías guatemaltecas durante la administración pasada, encabezada por el presidente Oscar Berger, se entregó a las autoridades luego de intentar obtener asilo político en Honduras esta semana.

Giammattei, quien además fue candidato presidencial en el 2007, fue puesto bajo arresto en una base militar por su seguridad, pero asegura que su arresto tiene motivaciones políticas.

Cárcel conflictiva. Como director de prisiones, Giammattei ayudó a planear un operativo para retomar el control de una prisión en las afueras de la capital.

 La cárcel conocida como Pavón venía siendo controlada por los prisioneros, que construyeron casas, restaurantes, salas con videojuegos y laboratorios para producir drogas.

Tras el operativo del 2006, los internos fueron trasladados a otras prisiones y Pavón fue demolida.

El asalto fue ejecutado por miles de policías y soldados, y en su momento fue reconocido como una jugada audaz del Gobierno contra el crimen organizado.

Las autoridades dijeron que los prisioneros estaban fuertemente armados y que murieron en una balacera, sin embargo no hubo policías lesionados.

Pero la fiscalía guatemalteca, respaldada por un panel independiente de Naciones Unidas encargado de investigar casos de corrupción en el país centroamericano, descubrió que los ex funcionarios separaron a los reos que fueron ejecutados.

"Las personas señaladas junto a otras que están pendientes de captura, hacían parte de una organización criminal conformada desde el Ministerio de Gobernación y la Policía Nacional Civil desde el año 2004 y estaban dedicadas a ejecuciones extrajudiciales", dijo la comisión de Naciones Unidas esta semana en un comunicado.

Las autoridades emitieron este lunes órdenes de arresto contra Giammattei y otros 16 involucrados en el episodio, incluido Carlos Vielmann, quien fuera en ese entonces ministro del Interior y quien sigue prófugo.