Tras ocho horas retenidos por unos 200 pobladores de la comunidad Los Laureles, Las Cruces, La Libertad, Petén, 21 soldados, dos oficiales y cinco policías fueron liberados a las 18 horas de este sábado, informó el departamento de prensa del ministerio de la Defensa de Guatemala.

La liberación se logró después de que delegados de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), el Ministerio Público, la Policía Nacional Civil y del Ejército se comprometieran a que no se efectuarán más patrullajes combinados en la comunidad, a pesar de ser un área fronteriza.

Los comunitarios acusaban a los efectivos de la Brigada Especial en Operaciones de Selva de haber agredido a un adolescente y obligado a hacer ejercicio a otro, porque se conducían en una motocicleta de la cual no llevaban documentos.

Según José Puga, auxiliar de la PDH en Santa Elena, Petén, líderes comunitarios avisaron sobre la retención.

El jefe de auxiliaturas de la PDH, Carlos Barquín, dijo que el tema ahora “es muy delicado, debido a los últimos acontecimientos que se dieron con el Ejército”, en referencia a los sucesos ocurridos en Totonicapán, el 4 de octubre.

Bloqueo. En Sayaxché, pobladores bloquearon por varias horas el camino a la aldea Tierra Blanca, en demanda de la reparación de los 35 kilómetros de ruta.

Exigieron la presencia del gobernador departamental Henry Amézquita para que respondiera a la demanda, con quien al cierre de la edición continuaban reunidos.

Ministro: “prevalece la anarquía”. El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo que los pobladores de Los Laureles “forzaron a las autoridades a asumir compromisos”.

“Si continuamos así, se nos va a ir el país de las manos si no somos capaces de hacer que prevalezca la ley y la autoridad. Estos sucesos son nefastos”, expresó.

Señaló: “es preocupante que cualquier persona interfiere y obstruye la justicia. Llevar a cabo una acción  contra  la fuerza pública es un delito. Terminamos con policías y soldados presos. En vez de prevalecer la ley y la  autoridad, prevalece la anarquía”.

Las declaraciones surgieron tras la toma de posesión del presidente del Organismo Judicial. En el mismo acto, el presidente Otto Pérez insistió en que el diálogo es la única alternativa para evitar los conflictos en el país.