Puerto Principe. Haití, que intenta reponerse de un devastador terremoto este año, se salvó de padecer un nuevo desastre con el huracán Tomas, pese a que causó inundaciones y ocho muertes, y elevó la amenaza de contagio de una epidemia de cólera, dijo este sábado el gobierno.

Pese al alivio de que el huracán, ahora una tormenta tropical en el Atlántico, no golpeó con tanta fuerza los abarrotados campamentos de la capital haitiana, que dan refugio a 1,3 millones de sobrevivientes del sismo de enero, las organizaciones humanitarias centraron su atención en el cólera.

La epidemia, que lleva ya dos semanas, ya ha provocado la muerte de más de 500 personas y ha enfermado a más de 7.000.

"Esperamos que la tasa de infección se dispare debido a las inundaciones y a las malas condiciones sanitarias en muchas áreas", dijo Christian Lindmeier, portavoz en Haití de la Organización Panamericana de la Salud.

"El cólera es una enfermedad resistente al agua y por tanto el agua adicional significa riesgo adicional", agregó.

Tomas bordeó el oeste de Haití el viernes, inundando algunos pueblos costeros y empapando los campamentos de desplazados en la capital Puerto Príncipe durante la noche.

Ocho personas murieron por el huracán, dijo el sábado el Gobierno, revisando la cifra de siete fallecidos que divulgó en la víspera. Unas 10.000 personas abandonaron sus casas voluntariamente para escapar de las inundaciones, señalaron las autoridades.

Esta fue una pequeña cifra de muertos comparado con la destrucción que tormentas y huracanes han dejado en el país más pobre del Hemisferio Occidental en el 2004 y 2008, cuando varias miles de personas perdieron la vida.

Más de 250.000 personas murieron en el terremoto del 12 de enero que azotó a la nación caribeña.

Funcionarios de Naciones Unidas dijeron que Haití tuvo suerte de no haber sido golpeado por Tomas, una impredecible tormenta de la activa temporada de huracanes 2010 del Atlántico.

"La gente estaba bien preparada, hubo buena cooperación entre el Gobierno y la comunidad de ayuda, y hemos evitado lo peor", dijo Elisabeth Díaz, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH).

Tras azotar con fuertes lluvias y vientos a la isla, Tomas golpeó a las Islas Turcas y Caicos temprano el sábado. No hubo reportes inmediatos de daños serios o víctimas.

En la tarde del sábado, Tomas había retomado la fuerza de un huracán sobre las aguas del Atlántico, aunque sin representar amenaza para algún territorio.

Aunque no causó una gran destrucción o número de víctimas en Haití, el huracán igualmente creó serios problemas, semanas antes de las elecciones presidenciales y legislativas fijadas para el 28 de noviembre. Funcionarios electorales no han postergado la votación.

Más allá de la tormenta, la epidemia de cólera, que ya afecta a cinco provincias de Haití, es la principal amenaza del país y se sigue extendiendo.

El Ministerio de Salud de Haití dio a conocer cifras actualizadas que mostraron que 501 personas habían muerto hasta el 4 de noviembre por el mal, desde las 442 del día anterior.

La fatal enfermedad diarreica puede ser fácilmente tratada con rehidratación oral si se hace a tiempo. Agencias de ayuda llevaban agua limpia y alimento no contaminado a las regiones afectadas por las inundaciones.