Giglio, Italia. Tres sobrevivientes y otros dos cadáveres fueron sacados desde los restos parcialmente hundidos de un crucero frente a la costa de Italia, mientras continúa la búsqueda de 15 personas desaparecidas en las miles de cabinas de la embarcación.

En las primeras horas del lunes, el enorme crucero Costa Concordia de 114.500 toneladas que se volcó sobre un costado a sólo metros del turístico puerto toscano de Giglio, mientras los socorristas siguen con una difícil búsqueda de sobrevivientes o cuerpos.

La embarcación de 290 metros, un centro de descanso de varios pisos de altura que transportaba a 4.229 pasajeros y tripulantes, encalló y se volcó sobre un costado luego de que chocó contra una roca en la noche del viernes. El accidente dejó 64 personas heridas, dijeron autoridades de salud.

El domingo se descubrieron los cuerpos de un hombre español y otro italiano, ambos con chalecos salvavidas, lo que elevó la cantidad de fallecidos conocidos a cinco. Los cuerpos de dos turistas franceses y un tripulante peruano fueron hallados el sábado.

Socorristas rescataron con vida a una pareja surcoreana que festejaba su luna de miel y a un tripulante lesionado desde los restos del crucero el domingo. Pero a medida que pasa el tiempo, las posibilidades de hallar a más pasajeros vivos disminuyen cada vez más.

"La ruta que siguió el crucero fue demasiado cercana a la costa y parece que sus decisiones sobre el manejo de la emergencia no siguieron los procedimientos de Costa Crociere, que están en línea con, y en algunos casos van más allá de, los criterios internacionales", dijo la compañía, filial de Carnival Corp. & Plc, el mayor operador mundial de cruceros.

El capitán del barco, Francesco Schettino, fue arrestado el sábado bajo cargos de homicidio, provocar la tragedia del barco y abandonar la nave. El primer oficial también fue detenido.

Los dueños de la embarcación, Costa Crociere, dijeron que Schettino aparentemente cometió un error grave al acercarse demasiado a la costa y no siguió los procedimientos comunes de emergencia.

"La ruta que siguió el crucero fue demasiado cercana a la costa y parece que sus decisiones sobre el manejo de la emergencia no siguieron los procedimientos de Costa Crociere, que están en línea con, y en algunos casos van más allá de, los criterios internacionales", dijo la compañía, filial de Carnival Corp. & Plc, el mayor operador mundial de cruceros.

Investigadores estaban trabajando con la evidencia de grabadoras -el equivalente a las "cajas negras" que portan los aviones- para intentar establecer la secuencia precisa de eventos detrás del accidente, que ocurrió en aguas tranquilas y poco profundas.

La búsqueda de sobrevivientes en el enorme barco es similar a revisar un pequeño pueblo, pero inclinado sobre un costado, en su mayor parte en penumbras, parcialmente sumergido y lleno de basura flotante.

El descubrimiento de los cadáveres el domingo apagó la alegría inicial, cuando un helicóptero retiró al herido jefe de sobrecargos Manrico Gianpetroni, horas después de que los socorristas hicieron contacto por voz con él dentro del navío de varios pisos.

Gianpetroni, quien tenía una pierna fracturada, fue sacado del crucero en una camilla y fue llevado a un hospital.

"Nunca perdí la esperanza de ser rescatado. Fue una pesadilla de 36 horas", dijo a periodistas.

Mientras la búsqueda por cadáveres y sobrevivientes continúa, la atención comenzó a centrarse en el naufragio en sí, que amenaza al pequeño puerto de Giglio, una isla turística en una reserva natural marítima frente a la costa toscana.

Expertos holandeses en rescate dijeron que los tanques de petróleo del barco no parecen haber sido perforados, lo que reduce el riesgo de un derrame en las aguas transparentes de la zona, y se espera que dragadores comiencen a bombear unas 2.380 toneladas de combustible desde el crucero en los próximos días.