Unas huellas fosilizadas halladas en el Parque Nacional Denali de Alaska han permitido identificar a dos pájaros prehistóricos desconocidos hasta ahora, según los hallazgos publicados por un experto en paleontología ártica.

Los pájaros se encuentran entre la gran variedad de aves que dejaron huellas fosilizadas en Denali, según dijo a Reuters Tony Fiorillo, paleontólogo y director del Museo de Naturaleza y Ciencia de Dallas, en una entrevista.

"Los cielos de Denali fueron siempre un lugar muy concurrido", comentó.

Los pájaros se consideran nuevas especies y ahora tienen los nombres que les han dado Fiorillo y su equipo -"Magnoavipes denaliensis", que incorpora el nombre del parque, para el ave que dejó huellas más grandes, y "Gruipeda vegrandiunis" para el de huellas pequeñas.

Fiorillo, director del proyecto, publicó sus descubrimientos en el número actual del Journal of Systematic Paleontology. Investigaciones previas habían determinado que también los pterosaurios -reptiles alados voladores- habitaron durante el período Cretácico en lo que ahora es Denali, dijo.

El Parque Nacional de Denali es uno de los destinos más populares de Alaska y cada vez recibe más atención de los paleontólogos.

Debido a las características de sus formaciones rocosas, Denali ha resultado ser uno de los mejores lugares del mundo para encontrar huellas prehistóricas, dijo Fiorillo.

Allí se han encontrado miles de huellas de pájaros prehistóricos, pero lo que es realmente importante es la variedad.

"Es la mayor biodiversidad representada por huellas (en el mundo)", dijo.

HACE 70 MILLONES DE AÑOS

Algunas de las huellas coinciden con las de especies que vivían durante esa época en las latitudes más al sur de Norteamérica o en Asia, sugiriendo que esos pájaros migraban desde grandes distancias a Alaska para alimentarse y anidar en los veranos del Cretácico igual que hacen ahora.

"¿No es algo maravilloso la idea de que en el Cretácico, hace 70 millones de años, Alaska podría haber servido para el mismo tipo de necesidades para las aves que hoy?", dijo.

Fiorillo ha dirigido excavaciones en busca de huellas prehistóricas de aves en Denali desde 2006 y ha estudiado otros fósiles del parque antes.

El mismo ayudó a descubrir la primera huella de dinosaurio en el parque en 2005, que resultó estar en una ubicación cercana a la carretera del parque por la que transcurren los autobuses repletos de turistas.

Junto a las aves, los hadrosaurios -con un pico similar a los de los patos y herbívoros- abundaban en Alaska durante el período Cretácico, según su investigación.

Fiorillo y sus colegas de la Universidad de Texas y de la Universidad de Alaska Fairbanks calculan que durante ese período, en Alaska llegó a haber unos 500.000 hadrosaurios en un momento dado, un número casi equivalente a la población moderna de renos.

Los hallazgos se presentaron el mes pasado en una reunión de la American Geophysical Union en San Francisco.

Entonces, el clima en esta región ahora helada era moderadamente templado. La tierra tenía bastante vegetación, con bosques y áreas abiertas.

El metano producido por los hadrosaurios -cada uno de ellos emitía 10 veces más de ese gas de una vaca moderna-, creó un pequeño efecto invernadero que templó la región, según especula el estudio.

Fiorillo y sus colegas de investigación creen que el hadrosaurio también ayudó a mantener los espacios abiertos entre la vegetación.