La noche de este martes fue recuperado el cuerpo sin vida del pasajero Aldo Torres, una de las siete personas a bordo del globo aerostático que cayó al océano Pacífico el pasado domingo, confirmaron fuentes de la Policía Nacional del Perú (PNP).

La víctima fue hallada en la orilla en el distrito de Cerro Azul, provincia de Cañete, 129 kilómetros al sur de Lima; muy cerca de donde también fue rescatado el cuerpo inerte del piloto del artefacto volador, Juan Fernández, a primeras horas de la mañana de este martes.

El domingo 28, cinco mujeres, más Torres, salieron en vuelo de excursión desde el distrito de Chilca, en el globo que pilotaba Fernández, a las 07:30 horas de la mañana. Alrededor de las 09:00, el globo perdió contacto radial con la base, tras haber sido visualizado por veraneantes y pescadores sobre un otero rocoso en el balneario de Bujama.

Por razones aún no esclarecidas, el globo, que debía sobrevolar las playas, presumiblemente empujado por el viento fue a parar a alta mar, a unas cuatro millas náuticas de la línea del litoral, quedando oculto por la densa neblina, a lo que se sumó que se habría quedado sin combustible.

Según la versión de una de las cinco pasajeras, que fueron rescatadas en alta mar unas nueve horas después de que el globo se precipitara al mar, Fernández y Torres habrían intentado nadar hasta la orilla en busca de ayuda.

Las cinco mujeres fueron internadas en el Hospital Naval de la capital peruana, con síntomas de hipotermia, dolores musculares y con traumas psicológicos; dos de ellas fueron ya dadas de alta y otras tres siguen ingresadas.

Por otra parte, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) decidió denunciar penalmente a los responsables de la empresa Globos Perú, propietaria del aerostato, por llevar a cabo actividades sin contar con los permisos ni autorizaciones pertinentes, además de no tener el equipamiento necesario para emergencias (chalecos salvavidas, balsa inflable o equipos de GPS).