México DF. La cifra de muertos encontrados en fosas comunes, supuestamente de víctimas del narcotráfico, se elevó a 116 en el norte de México, en el peor hallazgo de este tipo desde que comenzó una campaña del gobierno contra los cárteles de droga hace más de cuatro años.

Autoridades dijeron este martes que decenas de cuerpos más fueron hallados en la localidad de San Fernando en el norteño estado de Tamaulipas y campo de batalla del violento cártel de los Zetas, que libra encarnizadas batallas contra el cártel del Golfo, que le dio origen.

"Al día de hoy se confirma el hallazgo en total de 116 personas fallecidas como producto de estas acciones criminales, en principio atribuibles al grupo delictivo de Los Zetas", dijo Marisela Morales, la titular de la Procuraduría General de la República (PGR), en conferencia de prensa.

La procuradora señaló que hasta el momento se ha capturado a 17 personas presuntamente relacionadas con la masacre.

El primer hallazgo se registró la semana pasada con 59 cuerpos distribuidos en varias fosas, en el mismo lugar donde el año pasado fueron encontrados los cadáveres de 72 inmigrantes centroamericanos que se dirigían a Estados Unidos.

Los cárteles mexicanos, en particular los Zetas, han hecho del secuestro de inmigrantes un lucrativo negocio, muchas veces en complicidad con policías o agentes migratorios. También tratan de integrarlos a sus filas y los matan si se niegan.

Las autoridades dijeron que se están realizando exámenes de ADN para verificar la identidad de los cuerpos.

El Gobierno de Guatemala dijo que un hombre fue identificado como oriundo de ese país, y según medios de prensa otro, de nacionalidad mexicana, fue reconocido por sus familiares por los tatuajes que llevaba en el cuerpo.

Muchos de los muertos serían pasajeros de dos autobuses de una compañía interestatal que se dirigían a la frontera con Estados Unidos.

Más de 37,000 personas han muerto desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo en diciembre del 2006 y lanzó operativos frontales con policías y el Ejército contra los cárteles de la droga, que libran sangrientas batallas entre sí por las rutas hacia Estados Unidos.