Kabúl. Un helicóptero de la OTAN se estrelló este sábado en el centro de Afganistán, causando la muerte de 31 soldados estadounidenses y siete afganos, informó el despacho presidencial, en uno de los peores incidentes de este tipo para las tropas extranjeras en 10 años de guerra.

Un breve comunicado del palacio presidencial sostuvo que el helicóptero se estrelló en la provincia central de Maidal Wardak, al oeste de la capital, Kabul, e identificó a los estadounidenses como fuerzas especiales.

El presidente afgano, Hamid Karzai, "compartió su profundo pesar y tristeza" con su homólogo estadounidense, Barack Obama, y con las familias de las víctimas afganas y norteamericanas, dijo el comunicado.

Los talibanes se atribuyeron la caída del helicóptero Chinook que trasladada a tropas durante un combate y la muerte de los 38 soldados. Los rebeldes islámicos también dijeron que ocho insurgentes perecieron en los enfrentamientos.

La Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad (ISAF), liderada por la OTAN, confirmó que un helicóptero se había estrellado, pero no dio más detalles.

El incidente ocurrió dos semanas después del comienzo de un proceso gradual de traspaso de las tareas de seguridad a las tropas y a la policía afganas, en momentos de creciente malestar sobre una guerra cada vez más impopular y costosa.

Está previsto que el proceso termine con la salida de todas las tropas extranjeras de combate de Afganistán a fines de 2014, pero algunos políticos estadounidenses han cuestionado si el proceso es lo suficientemente rápido.

Los hechos de violencia con altas cifras de muertos seguramente plantearán más cuestionamientos sobre el proceso de transición y respecto a cuánto tiempo más deberían quedarse las tropas extranjeras.

Se trata lejos del peor incidente de la guerra para las tropas extranjeras y sobrepasó a la peor de las pérdidas en enfrentamientos.

En abril de 2005, otro helicóptero CH-47 Chinook se estrelló, causando la muerte de 15 militares estadounidenses y tres contratistas civiles. En junio del mismo año se estrelló otro Chinook y murieron 17 soldados del país norteamericano.

Los comandantes estadounidenses y de la OTAN se han atribuido éxito en hacer frente a una insurgencia creciente en el bastión talibán del sur, aunque los rebeldes han mostrado una capacidad preocupante para adaptar sus tácticas y organizar ataques importantes en otras zonas.