Tokio. Helicópteros de las Fuerzas Aéreas de Auto Defensa de Japón lanzaron este jueves agua sobre el reactor número 3 de la central nuclear de Fukushima I para enfriar las barras de material radioactivo que se sobrecalientan, y evitar de ese modo una explosión que podría contaminar severamente el medio ambiente.

Las operaciones de enfriamiento a través del agua arrojada desde helicópteros fueron reiniciadas luego de haber sido suspendidas temporalmente ante el aumento peligroso de los niveles de radiación y que posteriormente descendió.

El reactor número tres, el único de Fukushima I que utiliza plutonio para generar energía eléctrica, tiene la prioridad para ser enfriado.

El plutonio una vez absorbido en el sistema sanguíneo del cuerpo humano puede permanecer por años en la médula ósea o el hígado y conducir al cáncer.

Si las operaciones de enfriamiento no resultan satisfactorias, la situación alcanzará una etapa crítica en un par de días, señaló una fuente de la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear del gobierno japonés.

El uso de helicópteros para enfriar los reactores es una maniobra que pone en riesgo la salud de sus tripulaciones.

El lunes, un grupo de 17 soldados estadounidenses que participaban en labores de rescate, fueron contaminados por una nube radioactiva, cuando sobrevolaban en helicópteros las áreas afectadas.

El terremoto del viernes último, que afectó el norte de Japón, tuvo una intensidad de 9 grados en la escala de Richter y originó un tsunami que dejó el trágico saldo de más de 4 mil muertos a la fecha, y miles más de desaparecidos, así como pueblos enteros arrasados por el mar.

La violencia del movimiento telúrico dañó la central nuclear de Fukushima, hecho que fue catalogado inicialmente con grado 4 de peligrosidad, en una escala en que 7 es la máxima gravedad.