Buenos Aires. Antonio Mario Rotundo, heredero del tres veces presidente de Argentina Juan Domingo Perón, confirmó este viernes a Efe que ha emprendido acciones penales y civiles contra el Banco Ciudad de Buenos Aires para recuperar el 95% de su herencia, valorada, según dijo, en US$1.000 millones.

Rotundo acusó al estatal Banco Ciudad de haber "robado" el 95% de la herencia de Perón, un porcentaje en el que se encuentran "los bienes más valiosos", como tapices, obras de arte, joyas o armas, las cuales, según los cálculos de sus peritos, valdrían entre 900 y US$1.000 millones.

Pese a que Perón (1895-1974) dejó su herencia a Rotundo, desde 1990 la propietaria de los bienes es la Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos (Funpaz), que él mismo preside, aunque se encuentran en el Banco Ciudad desde hace casi 60 años.

Funpaz tuvo acceso a estos datos hace unos días, después de que la Justicia les permitiera consultar los inventarios originales de Perón de 1955.

Tras ello, decidieron emprender acciones penales y civiles contra directivos del banco y el gobierno de la capital argentina, del que depende la entidad financiera, y solicitar medidas cautelares para embargar edificios de la entidad.

Rotundo, que fue amigo y colaborador de Perón durante su exilio en Madrid, señaló que aunque prácticamente descartan la posibilidad de recuperar los bienes, si lo lograran, realizarían exposiciones por todo el país.

Por ese motivo, el objetivo de la fundación es conseguir esos US$1.000 millones para crear una banca "ética" con la que financiar obras de bien público.

Rotundo, quien defiende ser el único heredero legal de Perón, ya emprendió en ocasiones anteriores acciones judiciales por el legado del que fuera presidente de Argentina.

Rotundo se había querellado contra la viuda y sucesora en la Presidencia argentina de Perón, María Estela Martínez, más conocida como "Isabelita" Perón, por la apropiación de 7,7 millones de dólares del legado del exmandatario.

También impulsó una iniciativa para expropiar miles de objetos de Perón y su segunda esposa, Eva Duarte, que estaban siendo subastados por una fundación en internet.