La secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, se reunió en el Cairo con la cúpula militar egipcia, tras expresar este sábado su respaldo a las autoridades democráticas recientemente elegidas, en medio de la fuerte puja por el poder que se libra en el país árabe.

Clinton mantuvo varias reuniones con los jerarcas militares, entre ellos con el mariscal del campo Mohamed Tantawi -quien está considerado un adversario del nuevo presidente, Mohamed Mursi- y le recordó al militar su promesa de entregar el poder a los representantes elegidos en las urnas y retirarse a los cuarteles.

La visita de la jefa de la diplomacia estadounidense se produce en un marco de enmarañada disputa de poder entre Mursi, de la cofradía islamista Hermanos musulmanes, los militares a los que el depuesto Hosni Mubarak cedió el poder tras ser derrocado en 2011, y la justicia, que anuló parte de las legislativas del año pasado, donde ganaron los islamistas.

A mediados de junio el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas se atribuyó el poder legislativo, después de que el Tribunal Constitucional (TC) invalidó la legislatura surgida de elecciones celebradas en noviembre pasado, debido a irregularidades en la ley electoral.

El 8 de julio Mursi decretó el restablecimiento del parlamento, pero dos días después el TC suspendió el decreto presidencial, y el mandatario decidió finalmente aplicar esta decisión judicial.

En su primera visita a El Cairo con el nuevo mandatario salido de las urnas, Clinton expresó su "apoyo y deseos de éxito" al nuevo presidente egipcio -el primero surgido de la voluntad popular-, a quien llevó además generosas ofertas de ayuda y numerosas peticiones, informó la agencia de noticias Europa Press.

Entre las prioridades planteadas por la representante de Washington, figuraba el reconocimiento de que Egipto mantiene los Acuerdos de Camp David (que, firmados en 1978 por Israel y Egipto, consagran la paz en los conflictos territoriales entre ambos países).

La visita de Clinton se vio acompañada de protestas de grupos cristianos, de izquierdas, liberales y nacionalistas, que acusan al gobierno de Estados Unidos que haber forjado una alianza con los Hermanos Musulmanes sin tener en cuenta los intereses de las fuerzas laicas y de la minoría religiosa.

Unas 2.000 personas bloquearon las principales calles de El Cairo, portando una pancarta en la que se leía: "Hillary, no eres bienvenida a Egipto" o "Ningún apoyo a los yihadistas".

Los manifestantes recordaron que Mursi era considerado desde mucho antes de que asumiera la presidencia como uno de los principales dirigentes de los Hermanos Musulmanes, que están a favor por una "islamización" del país.

Estados Unidos apoyó durante décadas al régimen del derrocado presidente Hosni Mubarak. Washington siempre argumentó este apoyo destacando el papel de Egipto como pilar de la estabilidad en la región.

Al término de su visita a El Cairo, Clinton se desplazará a Israel, donde se reunirá mañana con el jefe de Estado, Shimon Peres, el jefe de gobierno, Benjamin Netanyahu, así como su homólogo israelí, Avigdor Lieberman, y el ministro de Defensa, Ehud Barak.