Río de Janeiro. Un hombre armado irrumpió este jueves por la mañana en una escuela de la zona oeste de Río de Janeiro y mató a tiros a once estudiantes para luego suicidarse, dijo la Policía Militar.

"Un ex alumno entró en la escuela armado y no se sabe por qué efectuó los disparos", dijo a la prensa el encargado de relaciones públicas de la Policía Militar, Ibis Pereira, luego del ataque ocurrido cerca de las 08.30 hora local.

La secretaria estatal de Salud informó que el tirador mató a diez niñas y a un niño. Dieciocho alumnos heridos fueron llevados a hospitales y algunos en estado grave tuvieron que ser transportados en helicópteros.

Según la oficina de prensa de la policía, el atacante tenía una carta de despedida y se suicidó tras ser herido por un policía.

De acuerdo a las autoridades, dos niños heridos lograron huir, encontraron un vehículo policial cerca de la escuela y avisaron que había un hombre armado dentro del recinto.

La policía se trasladó entonces a la escuela e intercambió disparos con el atacante, que estaba armado con dos pistolas, una calibre 38 y la otra calibre 32, con bastantes municiones.

"Dos niños heridos abordaron a estas autoridades policiales. Un vehículo (policial) los llevó al hospital y el sargento Alves vino aquí y lo hirió cuando ya llegaba al tercer piso de la escuela, después de realizar la masacre en el primer piso", dijo el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, en un rueda de prensa dentro de la escuela Tasso da Silveira.

"El sargento Alves lo alcanzó en las piernas y, caído, entonces él se mató. El ya estaba preparado para (realizar) más disparos. Según los policías, el arma ya estaba lista para más disparos", agregó Cabral.

El autor de los disparos sería un ex alumno de 24 años que entró en el recinto en el barrio de Realengo afirmando que daría una clase, para luego abrir fuego contra los alumnos.

Minuto de silencio.  La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, canceló su discurso en una ceremonia con microemprendedores en el Palacio de Planalto, recortó el evento y pidió un minuto de silencio para homenajear a "los brasileñitos que fueron sacados tan temprano de la vida".

"No es característica del país que ocurra este tipo de crimen, por eso considero que todos aquí, todos nosotros, hombres y mujeres, aquí presentes, estamos unidos en repudio a aquel acto de violencia, en el repudio a este tipo de violencia sobre todo con niños indefensos", dijo Rousseff.

Es la primera vez que ocurre en Brasil un crimen de ese tipo, que ya ha sucedido en otros países, principalmente Estados Unidos.

Según el gobierno, había 400 alumnos dentro de la escuela cuando tuvo lugar el ataque.