No habrá modificaciones. El calendario de racionamientos de agua en la capital se mantendrá vigente durante el mes de abril, por lo que los capitalinos seguirán recibiendo el vital líquido dos días de por medio.

Las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillado (Sanaa) informaron este jueves, justo cuando se esperaba que arreciaran las medida de ahorro, que las represas soportarán la entrada del invierno que, según pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), será la tercera semana de mayo.

Ayer, el nivel de la represa Los Laureles se encontraba al mínimo de su capacidad, con 3.85 millones de metros cúbicos que representan apenas 30,65% de su capacidad máxima de 10.5 millones de metros cúbicos.

La Concepción reporta una acumulación de 23.49 millones de metros cúbicos, 64,83% de su capacidad de 36 millones millones de metros cúbicos.

La situación podría agravarse debido al aumento de la temperatura, que alcanzan los 33 grados centígrados. Y es que las elevadas temperaturas han generado la evaporación del agua en los diferentes afluentes en 45%.

"Actualmente contamos con 45% de evaporación debido al calor y esperamos que en los próximos cinco a seis días este nivel se incremente", apuntó Héctor Zavala pronosticador del SMN.

Además de este fenómeno natural que afecta la producción de agua, las elevadas temperaturas han aumentado el consumo del vital líquido.

Cruda realidad. Pese a que el Sanaa prevé que los embalses soportarán hasta mayo, hay una enorme preocupación en la población, pues en al menos 15 barrios y colonias, el agua potable ha literalmente desaparecido.

Pero según el Frente Ciudadano por el Agua, los moradores de al menos 260 colonias padecen la carestía del agua producto del desabastecimiento.

En colonias como la Nueva Capital, José Ángel Ulloa, Lomas del Norte, Mary Flake de Flores, Ramón Amaya Amador y Alpes de Oriente, la gente vive en un racionamiento permanente que se agrava en verano.

Los aguateros en esta temporada hacen un negocio redondo aumentando en cinco lempirasel precio del barril de agua, cuyo precio, en algunas zonas alcanzó esta semana los 50 lempiras.

María Elvir, habitante del sector 7 de Villa Nueva, denunció que de 30 lempiras que pagaba por barril anteriormente ahora se lo venden a 56.

"Las personas que andan en las cisternas dicen que hay escasez y por eso deben aumentarle, pero uno ya no aguanta", manifestó.

Debido a la falta de ingresos, esta ama de casa se ve obligada a trasladarse desde su hogar hasta la colonia La Esperanza, donde vive una de sus hermanas a lavar la ropa de la semana de sus hijos.

La historia se repite en la colonia Sagastume, donde los vecinos pasaron de pagar 25 lempiras por barril a 35, sin justificación alguna por parte de los aguateros.

En las partes altas de la ciudad y en algunas colonias donde nunca habían tenido problemas de agua, los racionamientos han ocasionado falta de presión en sus tuberías.

Los moradores del bloque 10 la colonia Brisas del Valle solo reciben durante tres horas el vital líquido, cuando se les abastece, y la presión del agua es poca.

En otros sectores, como Brisas del Valle, Kennedy y la San Miguel, el servicio llega de noche y los vecinos deben levantarse a llenar sus recipientes.

Echando mano de recursos. La demanda del servicio ha obligado a las autoridades del ente autónomo a sacar provecho de cada uno de sus recursos como los 13 pozos de emergencia.

Danilo Alvarado, gerente del ente autónomo detalló que ya se activaron los pozos para abastecer la demanda de los barrios y colonias de la zona este y sur de la ciudad.

Los pozos ubicados en Valle de Ángeles, Satelite, Loarque, Guacerique, Hospital Escuela, Pani y la Universidad Pedagógica Francisco Morazán ya están conectados a la red de distribución.