Tegucigalpa. Con el asesinato de 14 hondureños en Tamaulipas, México, la semana pasada se despertó el interés y el deseo de cientos de familias por encontrar a sus parientes desaparecidos en la ruta del migrante.

De acuerdo con datos que maneja el canciller Mario Canahuati, desde que se informó de la masacre de estos hondureños y de otros migrantes (el pasado martes), unas 600 familias han acudido y llamado a la Cancillería para preguntar por sus parientes.

La mayoría de ellos dejan fotocopias de identificaciones de sus parientes que salieron con rumbo a Estados Unidos, incluso desde hace varios años, pero nunca volvieron a tener comunicación con ellos.

De acuerdo con los estudios hechos por el Foro Nacional para las Migraciones en Honduras (Fonamih), cada año abandonan el país alrededor de cien mil compatriotas, de los que sólo 17% logra su meta de llegar a otra nación.

De esos 100.000, 70% son deportados, otro pequeño porcentaje se queda a vivir en los países de tránsito y otro porcentaje no determinado muere o se declara como desaparecido.

El canciller recordó que la ruta migratoria que toman los miles de hondureños por Guatemala y México tiene una serie de peligros que van desde la mutilación de partes de sus cuerpos, secuestro y extorsión hasta la muerte.

En una entrevista ofrecida a la cadena de televisión CNN, Canahuati aseguró que sólo el año anterior unas 130 personas perdieron una parte de sus extremidades a causa de accidentes en los trenes de México. Estos trenes son usados como medios de transporte para movilizarse desde la parte sur de México hacia el norte, en las cercanías de la frontera estadounidense.

A causa del largo y cansado viaje que toma el atravesar todo el territorio mexicano, los migrantes se duermen y caen en medio de los vagones del tren, en los rieles, donde pierden sus piernas, brazos e incluso la vida.

En busca de familiares. Doña Carmen Turcios es una de esas hondureñas que quiere saber de su pariente que hace 20 días se marchó del país con la intención de llegar a Estados Unidos.

Ella relata que se trata de un hermano y un tío suyos, se fueron hacia Estados Unidos hace 20 días. El hermano es Carlos Augusto Turcios Jiménez y el tío responde al nombre de Alexis Aguilar.

"Ellos pidieron prestado dinero, cinco mil lempiras, los dos se dedicaban a la albañilería y desde que se fueron no se han vuelto a comunicar con nosotros", dijo. De las 600 personas que han ofrecido informaciones sobre sus parientes desaparecidos, unos 100 se han abocado a la Cancillería, el resto lo ha hecho por la vía telefónica, según dijo el canciller Canahuati.

1.145 muertos en 9 años. La Cancillería contabiliza la muerte de 1.145 hondureños desde 2002 hasta la fecha.

Las estadísticas de la Dirección de Asuntos Consulares revelan que en 2002 hubo reportes de 80 fallecidos. En 2003 esa cifra subió a 115; en 2004 se elevó a 151; en 2005 hubo 159; en 2006 hubo 169 muertes y en 2007 hubo 162.

En 2008 los fallecidos alcanzaron 189 y el año anterior se totalizaron 90 muertes, y en lo que va de este año unos 30 hondureños han fallecido, según lo declarado por el canciller Canahuati.