Budapest. Hungría se apresuraba este domingo para construir una presa de emergencia en el oeste del país mientras las grietas en una pared de un embalse se dilataban, amenazando con un segundo vertido de lodo tóxico sobre la población de Kolontar y los ríos aledaños.

Cerca de un millón de metros cúbicos de desechos se filtraron desde un embalse de una planta de alúmina a varias aldeas y ríos esta semana, causando la muerte de siete personas y dejando 123 heridos. Varios ríos, entre ellos un afluente del Danubio, fueron contaminados.

Kolontar fue evacuado este sábado después de que aparecieran fisuras en la pared norte de la piscina, amenazando con un segundo vertido del lodo rojo tóxico.

La agencia de noticias MTI citó al secretario de Estado de Medio Ambiente cuando dijo que la grieta de 25 metros de longitud en la pared se había ensanchado ligeramente la mañana de este domingo.

Tibor Dobson, portavoz de los equipos de gestión de desastre que trabajan sobre el terreno, dijo que los operarios habían instalado los cimientos de una nueva presa de 4 ó 5 metros en Kolotar para proteger de un nuevo vertido como el que arrasó la zona el lunes, volcando autos y creando agujeros en casas.

Dobson indicó que el número de evacuados de Kolontar, el pueblo más próximo al embalse, había ascendido a 1.000 durante la noche.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, explicó que el lodo es la peor catástrofe ecológica que ha sufrido el país.

La vecina Devecser, donde viven 5.400 personas, continuaba en alerta. El Ejército envió 319 soldados y 127 vehículos de transporte, mientras que cinco trenes están preparados en caso de que sea preciso evacuar.

Unas 400 ó 500 personas habían decidido voluntariamente marcharse, aunque actualmente era poco probable una evacuación, agregó el primer ministro.

Orban informará al Parlamento sobre las conclusiones de una investigación el lunes y prometió "las consecuencias más duras posibles" para asegurar que un desastre de estas características no se repita.

El ministerio del Interior informó en su página web que las muestras tomadas a primera hora del domingo mostraban que los niveles alcalinos en los ríos afectados por el vertido del lunes, y en el Danubio, habían vuelto a la normalidad.