Hamilton. El huracán Igor azotó este domingo a Bermudas con vientos huracanados, grandes olas y lluvias al aproximarse a esas islas del Atlántico, que se preparaban para un impacto directo de uno de los peores huracanes que las han amenazado.

Acercándose a los pequeños territorios británicos de ultramar, aislados y densamente poblados, Igor tenía vientos máximos de 140 kilómetros por hora, indicó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH). Además, Igor seguía siendo un huracán "peligroso (...) muy grande".

Residentes del archipiélago de Bermudas, un popular destino turístico y centro de aseguradoras globales ubicado más de 1.000 kilómetros al este de la costa oriental estadounidense, reportaron fuertes vientos, lluvias torrenciales y poderosos oleajes en la costa.

"Las olas son tremendas. El volumen de agua que llega a la bahía Devonshire es bastante agresivo. Las olas están entrando al camino", dijo el empresario de 70 años David Saul, cuya casa da a la bahía Devonshire en el centro de la cadena de islas.

Se espera que el centro de Igor pase sobre o cerca de Bermudas en la tarde o noche del domingo.

El CNH, con sede en Miami, reportó vientos huracanados y advirtió que vendrían vientos más fuertes.

Los caminos de Bermudas estaban desiertos, las iglesias cancelaron sus servicios y los residentes se quedaron en sus casas. Algunos habitantes locales reportaron cortes de energía la noche del sábado.

Con vientos huracanados llegando hasta 150 kilómetros desde su centro, Igor aumentó levemente su velocidad y avanzaba al norte a 26 kilómetros por hora.

A las 11.00 hora del este (1500 GMT), la tormenta se ubicaba 220 kilómetros al sur-suroeste de Bermudas.

"Uno de los peces". El primer ministro de Bermudas, Eweart Brown, advirtió a los residentes que se preparen para "uno de los peores huracanes que ha amenazado a nuestras costas".

El domingo, las autoridades locales cerraron el paso elevado que conecta el Aeropuerto Internacional L.F. Wade y el distrito oriental de St. George con el resto de Bermudas. El aeropuerto estaba cerrado.

Un equipo de soldados especialistas del Regimiento de Bermudas estaba desplegado en el distrito oriental para ayudar a médicos, un equipo que realiza labores de despeje con motosierras y operadores de radio, si llegan a ser necesarios.

El destructor de la Armada Real Británica HMS Manchester estaba a la espera con un helicóptero.

"Esto es un pueblo fantasma", dijo Tipper Raven de Londres, quien tomó vacaciones por dos semanas en Bermudas, refiriéndose a las tiendas cerradas en Hamilton, la capital.

La mayoría de las tiendas y restaurantes de la capital, Hamilton, estaban cerrados y muchos residentes acumulaban suministros como gasolina, baterías, comida y velas.

El gobierno de Bermudas advirtió a los residentes que se preparen para un impacto similar al que la isla experimentó en el 2003 con el paso del huracán Fabián, que causó la muerte de cuatro personas y pérdidas por millones de dólares.

Debido a las estrictas normas de construcción, los edificios de Bermudas están entre los mejor construidos del mundo, según meteorólogos y analistas, lo que ayudaría a mitigar cualquier daño potencial por la tormenta.

El centro predijo que las precipitaciones totales podrían llegar a entre 6 y 9 pulgadas (15 a 22 centímetros) sobre Bermudas y que la tormenta podría producir importantes inundaciones en la costa y grandes olas destructivas, especialmente en la costa sur.

Grandes marejadas también afectarán la costa oriental de Estados Unidos durante el lunes, precisó el CNH.

Al este de Igor, la tormenta tropical Julia no representaba una amenaza y se esperaba que sus vientos sostenidos de 85 kilómetros por hora se debiliten.

En México, los últimos rastros del huracán Karl, ahora una depresión tropical, continuaban disipándose sobre las montañas del sur del país.

Trabajadores de emergencias informaron que al menos ocho personas murieron debido a la tormenta en tres estados. La ciudad portuaria de Veracruz resultó aislada por inundaciones en el resto del estado del mismo nombre.

Karl parecía haber pasado sin producir daños mayores en las operaciones petroleras de México, luego de que atravesó por la bahía de Campeche, donde se producen más de dos tercios de la producción nacional, de 2.55 millones de barriles diarios.