Nassau. El poderoso huracán Irene golpeó con fuerza el sureste de las Bahamas el miércoles, en una trayectoria hacia el norte que meteorólogos dicen podría amenazar a la densamente poblada costa noreste de Estados Unidos desde el domingo, incluyendo Nueva York.

Irene, que se fortaleció a un huracán de categoría 3 el miércoles y presentaba vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora, azotó el sureste de Bahamas con lluvias y peligroso oleaje.

Los turistas huyeron de la tormenta y las principales cadenas de cruceros cancelaron las escalas en las islas por los próximos días.

A las 23.00 hora EDT (0300 GMT), el centro de Irene se ubicaba a unos 245 kilómetros al este-sudeste de Nassau, la capital de Bahamas, y a unos 1.270 kilómetros al sur de Cabo Hatteras, Carolina de Norte.

El CNH pronosticó que Irene podría fortalecerse durante las próximas 24 horas y convertirse en un huracán de categoría 4 para el jueves.

Llegada a EE.UU. Para el sábado en la tarde, el huracán llegaría a la región Outer Banks, de Carolina del Norte, y luego afectaría la costa este de Estados Unidos, con lluvia y viento por varios cientos de kilómetros mientras gira hacia el norte hacia Nueva Inglaterra.

Según el pronóstico, los estados de Florida y Georgia no se verían afectados por el huracán.

"El centro exacto de la tormenta podría mantenerse muy cerca de la costa durante el día el sábado y luego convertirse en una gran amenaza para Nueva Inglaterra y tal vez Long Island desde el domingo", dijo el director del CNH, Bill Read.

Read dijo que Carolina del Norte podría enfrentar vientos de tormenta tropical en la mañana del sábado.

Amplio y peligroso huracán. Incluso si el centro de la tormenta se mantiene en alta mar, el huracán podría azotar ciudades como Washington y Nueva York, con vientos y lluvia que causarían inundaciones costeras y cortes de energía.

"Irene será una gran tormenta, impactando a zonas alejadas de su trayectoria central", escribió en un blog el experto en huracanes Jeff Masters.

Si Irene toca tierra, será el primer huracán que azote Estados Unidos desde que Ike destrozó la costa de Texas en el 2008. Pero los pronósticos muestran que no representa hasta el momento ninguna amenaza para las instalaciones petroleras y gasíferas estadounidenses en el Golfo de México.

Las lluvias torrenciales causadas por Irene provocaron la muerte de dos personas -una mujer en Puerto Rico y un hombre haitiano en República Dominicana- que fueron arrastradas por las aguas de ríos desbordados.

Los estados de Estados Unidos desde las Carolinas hacia el norte estaban en alerta y se llevaban a cabo evacuaciones en Ocracoke, en la región de Outer Banks.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó a la Oficina de Manejo de Emergencias que se prepare para un posible impacto de Irene. Cuomo explicó que las zonas costeras eran las que corrían mayor riesgo, aunque las áreas interiores también podrían ser afectadas por lluvias y vientos fuertes.

En la isla de Mayaguana, en el sureste de las Bahamas, "fuertísimos vientos" azotaban casas y edificios, dijo a reporteros Harvey Roberts, un asistente de administración que reside en el lugar.

En Estados Unidos, a través de la costa de las Carolinas y de Virgina, los residentes se abastecían de alimentos, agua y otras provisiones.

Sam's Club, una gran tienda en Chesapeake Square, informó que se agotaron las pilas, el agua y los generadores. "La gente se está abasteciendo como loca, nos quedamos sin generadores", dijo Tracy Hatfield, que trabaja en el lugar.