Santo Domingo. El huracán Irene ganaría fuerza en los próximos días y podría golpear el sureste de Estados Unidos como una tormenta grande y poderosa hacia fines de la semana, previeron meteorólogos el martes.

El pronóstico del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos mostró que Irene, ahora de categoría 2, puede llegar a la categoría 3, con vientos máximos sostenidos superiores a los 178 kilómetros por hora (kph), antes de golpear la costa suroriental estadounidense para el fin de semana.

El primer huracán de la temporada 2011 del Atlántico, tan grande como intenso, está previsto que oscile en paralelo a la costa este de Florida para el jueves y con posibilidades de tocar tierra en Carolina del Norte y Carolina del Sur el sábado.

Irene, la novena tormenta con nombre de la ajetreada temporada 2011 del Atlántico, parece que va a ser el primer huracán que azote Estados Unidos desde que Ike destrozó la costa de Texas en el 2008.

El núcleo del huracán está desplazándose hacia las islas Turcos y Caicos y el sureste de las Bahamas, precisó el CNH en su último reporte del martes.

A las 08.00 hora del este de Estados Unidos EDT (1200 GMT), Irene se ubicaba a 110 kilómetros al sur sudeste de la Isla Gran Turca y a unos 90 kilómetros al noreste de Puerto Plata, en República Dominicana.

El huracán tenía vientos máximos sostenidos de 160 kilómetros por hora (kph), y avanzaba en dirección oeste-noroeste a 17 kilómetros por hora, indicó el centro con sede en Miami.

El centro de la tormenta estaba previsto que pasara al norte de República Dominicana y Haití el martes y al sureste de las Bahamas por la tarde en el día.

La tormenta podría ser el catalizador que la industria de seguros ha estado buscando en su intento por aumentar las primas, en lo que ya promete ser el año más costoso en la historia por desastres naturales en todo el mundo.

Autoridades en toda la costa atlántica de Estados Unidos, desde Miami a Nueva York, vigilaban la trayectoria de Irene, que según modelos computarizados podría alcanzar a la ciudad de Nueva York la semana próxima.

El presidente Barack Obama fue informado acerca de Irene mientras estaba de vacaciones en la isla de Martha Vineyard, en Massachusetts, dijeron funcionarios de la Casa Blanca.

República Dominicana, sin mayores problemas. La tormenta parecía haber evitado la zona turística de importancia económica de Punta Cana, en República Dominicana, mientras pasaba por esa zona el martes.

"Fue como una especie de día de lluvia, que podría haber sido mucho peor", dijo Mike Bryant, quien dirige una pequeña empresa de turismo de aventura en Punta Cana, a Reuters.

Anteriormente, Irene golpeó a Puerto Rico, con fuertes vientos y lluvias que afectaron el sistema eléctrico y derribaron árboles.

En Haití se temía que la lluvia de Irene podría provocar inundaciones y deslaves letales, en un país que todavía lucha por recuperarse del devastador terremoto del 2010.

Meteorólogos dijeron que una baja presión sobre el este de Estados Unidos se espera que mantenga la trayectoria de Irene hacia el este, reduciendo el riesgo de un golpe directo al densamente poblado sur de Florida, y en su lugar se dirija hacia las Carolinas.

Aunque el núcleo de la tormenta está pronosticado que permanezca en el mar mientras pasa cerca de Florida, Irene es lo suficientemente amplio como para desatar lluvias que afecten la costa.

No obstante, los pronósticos muestran que el huracán no amenaza las operaciones de gas y petróleo de Estados Unidos en el Golfo de México.

No hubo reportes de muertes o lesiones importantes en Puerto Rico, pero 800.000 personas -la mitad de los consumidores de electricidad de la isla- se quedaron sin suministro por la tormenta, que derribó árboles, provocó el desborde de ríos e inundó algunas carreteras.

El gobernador Luis Fortuño dijo que el área más afectada fue la costa oriental, desde Fajardo hasta Yabucoa, y que había pedido al Gobierno de Estados Unidos declarar a Puerto Rico zona de desastre para poder acceder a fondos de emergencia.