Roma. La Iglesia Católica italiana entró este lunes en la disputa sobre los escándalos sexuales que rodean al primer ministro, Silvio Berlusconi, y le advirtió que los políticos que se comportan de forma inmoral hieren la imagen del país y contaminan su futuro.

El cardenal Angelo Bagnasco dijo que los enredos políticos están plantando las semillas para un "desastre antropológico" donde la juventud ven el dinero fácil, el compromiso moral y el venderse a uno mismo como el camino hacia el éxito, despreciando el trabajo duro y el respeto de las normas.

Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal italiana, se refirió en un discurso a "nubes preocupantes sobre Italia", de "las trampas de la hipocresía" y de un "malestar moral" que están barriendo el país.

"Quienquiera que acepte una posición pública debe entender la sobriedad, disciplina personal, sentido de la medida y honor que viene con él", afirmó.

Las declaraciones de Bagnasco, que siguen a las fuertes críticas a Berlusconi realizadas por la principal asociación industrial italiana, subrayan el alcance de la decepción con el líder de centroderecha.

Desde que la Iglesia anunció que el discurso de Bagnasco trataría el denominado "asunto Ruby" que ha paralizado a Italia, no había duda de quién o de qué estaba hablando, incluso aunque no mencionó al primer ministro por su nombre.

Los fiscales de Milán han denunciado que Berlusconi pagó por mantener relaciones sexuales con un número "significativo" de prostitutas en las fiestas que celebraba en su lujosa villa, incluida una bailarina de clubes nocturnos que entonces tenía 17 años y a la que se conocía como "Ruby Robacorazones".

El primer ministro de 74 años niega haber cometido ningún delito y dice que nunca ha pagado por sexo y que los jueces de izquierda con motivaciones políticas están empeñados en destruirlo. Se ha negado a dimitir y rechazó ser interrogado por los magistrados.

En las últimas semanas, los diarios italianos han hecho nuevas revelaciones diarias sobre las supuestas fiestas salvajes entre Berlusconi y otros hombres mayores con jóvenes aspirantes a modelos y actrices que recibieron dinero y favores como alquileres gratis.

“Debilidad moral”. Los diarios han publicado transcripciones de conversaciones telefónicas que describían fiestas perversas en su casa con bailarinas que vestían, entre otras cosas, uniformes de enfermera.

Bagnasco dijo que Italia sufre una mezcla explosiva de "debilidad moral y fibrilación política".

El país está a la deriva entre "una situación anormal a otra", mientras la gente sigue "horrorizada" por los actos de los políticos y sufriendo "malestar moral", remarcó.

Los discursos de Bagnasco normalmente son inspeccionados minuciosamente por el Vaticano, lo que significa que sus palabras tienen la aprobación del papa Benedicto XVI, que la semana pasada hizo una referencia velada al escándalo cuando habló de la necesidad de redescubrir los principios morales.

Algunos en Italia necesitan un curso de repaso del "ABC de la ética", sostuvo Bagnasco.

Ruby asegura que recibió 7.000 euros (US$9.390) de Berlusconi después de acudir a una de sus fiestas, pero señala que no durmió con él.

Los medios italianos han publicado filtraciones de transcripciones de grabaciones interceptadas, en las que Ruby, que es marroquí, dice que le pidió a Berlusconi cinco millones de euros a cambio de su silencio. Ella lo niega.

Aunque la Iglesia italiana se ha sentido claramente irritada por los escándalos sexuales de Berlusconi durante los dos últimos años, hasta ahora no lo ha criticado porque muchos en la jerarquía eclesiástica se sienten más cómodos con un gobierno conservador al frente del país.

Pero las declaraciones de Bagnasco indican que el último escándalo ha sido demasiado y que la Iglesia ha decidido abandonar su política práctica en favor de la autoridad moral.