Un incendio de grandes proporciones en la discoteca Kiss, en la ciudad de Santa María, en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, se desató en la madrugada de este domingo, provocando la muerte de cerca de 180 personas, de acuerdo a informaciones preliminares divulgadas en la mañana de este domingo por la Defensa Civil.

El número total de víctimas se desconoce por el momento, puesto que todavía se están retirando cuerpos de la escena, y unas 200 personas se encuentran hospitalizadas con heridas de diferente gravedad.

"Estamos recuperando los cuerpos. El IGP (Instituto General de Pericias) realizará el reconocimiento de las víctimas. He estado más de 40 años (trabajando) de bombero y nunca vi una tragedia de estas proporciones", afirmó el coronel Moisés da Silva Fuchs, comandante del Cuerpo de Bomberos de Santa María, en una entrevista para una radio local.

De acuerdo a las primeras informaciones, el fuego habría comenzado a las 02:30 hora local, cuando el vocalista de un grupo de música que estaba actuando llevó a cabo una especie de show pirotécnico utilizando una bengala.

Las chispas alcanzaron la espuma de aislamiento acústico en el techo del establecimiento y las llamas se propagaron rápidamente.

Según testigos, el incendio provocó el pánico entre los presentes y muchas personas no consiguieron alcanzar la única salida de emergencia de la discoteca, que tiene capacidad para 2.000 personas y era habitualmente frecuentado por estudiantes de la universidad local.

Los bomberos tuvieron que abrir un agujero en la pared del establecimiento para facilitar el acceso y la retirada de personas del lugar.

El edificio quedó completamente destruido y corre riesgo de derrumbarse, advirtieron los bomberos.

Los cuerpos están siendo trasladados hasta el Centro Deportivo Municipal Santa María porque el Instituto Médico Legal no tiene capacidad para albergarlos.