Sao Paulo. Al menos 10 personas han muerto en el sur de Brasil por deslaves y accidentes causados por fuertes lluvias, dijo el sábado personal de los servicios de emergencia.

Ocho personas murieron por los deslaves que se tragaron viviendas en las ciudades de Igrejinha y Novo Harmburgo en el estado de Rio Grande do Sul, incluyendo a tres niños que dormían cuando el lodo arrasó con sus viviendas.

Un hombre fue electrocutado por cables eléctricos que cayeron por las tormentas en Sapucaia do Sul y un granjero murió cuando un cobertizo se le desplomó encima.

Los servicios de rescate buscaban a otras dos personas que se creen que fueron enterradas en Igrejinha y evacuaban las zonas donde hay más riesgos.

En la capital del estado, Porto Alegre, se reportaban inundaciones.

En enero, las inundaciones y deslaves devastaron una región montañosa cerca de Rio de Janeiro y mataron a más de 800 personas, en el segundo mayor desastre natural en Brasil.