Caracas. Un fuerte temporal en Venezuela provocó derrumbes, cierre de carreteras y daños de cosechas, pero hasta el momento no ha tenido efectos en la vital infraestructura petrolera, dijeron autoridades.

El país miembro de la OPEP registra en lo que va de mayo el mayor promedio de lluvias en 40 años, lo que llevó al gobierno a liberar recursos de emergencia para atender a damnificados en las zonas afectadas, principalmente en el área andina del oeste del país.

"Estamos desplegados en todo el territorio nacional, principalmente en los sectores andinos (...) monitoreando las condiciones del suelo y del tiempo con el fin de actuar inmediatamente", dijo el ministro de Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés.

Aunque en el occidente hay importantes operaciones de producción y refinación de crudo, un funcionario de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) aseguró a Reuters que el temporal no ha afectado las instalaciones ni el bombeo.

"No hay reportes de daños por las lluvias", dijo la fuente.

El ministerio de Energía de Venezuela, informó por su parte que, a pesar de las lluvias en el occidente, Venezuela está cumpliendo con el compromiso de suplir de combustible a Cúcuta en Colombia.

"Los despachos se hacen diariamente, aunque en ocasiones las cisternas deben tomar vías alternas hasta de 122 kilómetros adicionales, lo que repercute en horas adicionales de espera", dijo el ministerio en una nota de prensa.

Según fue contemplado en un acuerdo de cooperación energética por ambos Gobiernos, Venezuela suministra unos 9,8 millones de litros de diésel y unos 5,5 millones de gasolina la región fronteriza colombiana.

Los envíos salen de lunes a sábado desde una planta de distribución en Mérida hasta Cúcuta.

Pero las inundaciones provocadas por el fuerte temporal sí afectaron la siembra de vegetales y hortalizas, mientras que derrumbes dañaron carreteras y obligaron a la evacuación de personas.

"Básicamente las afectaciones las hemos tenido en los estados andinos", dijo Garcés y explicó que los daños se deben a la inestabilidad del terreno debido a que "la temporada de lluvias ha sido muy larga".

El gobierno no dio a conocer una cifra total de damnificados o personas que fueron evacuadas y sólo señaló que se trabaja en 20 puntos de emergencia en el país.

A finales del 2010, torrenciales lluvias azotaron al país sudamericano y dejaron unos 130.000 damnificados, 40 muertos y millonarias pérdidas de infraestructuras y agrícolas.

El presidente Hugo Chávez extendió los decretos de emergencia que expidió a fines de año para varias zonas afectadas por el temporal, lo que libera fondos y recursos para atender a los damnificados.

"Las lluvias se han extendido por todo el país y tenemos una alerta para atender cualquier situación", puntualizó el vicepresidente Elías Jaua.

A raíz de las fuertes precipitaciones de finales del año pasado, la Asamblea Nacional aprobó en diciembre una ley que le otorgó poderes especiales al mandatario socialista para gobernar por decreto en medio de la tragedia, una medida que fue criticada por la oposición.