Bangkok. Trabajadores de rescate reforzaban murallas artesanales y bolsas de arena alrededor de Bangkok el sábado mientras las peores inundaciones en medio siglo amenazaban a la capital tailandesa, situada en una zona baja, luego de inundar provincias enteras en el norte.

La primera ministra Yingluck Shinawatra buscó dar seguridad a los 12 millones de habitantes de Bangkok de que evadirían en gran parte las inundaciones que han afectado a más de un tercio del país desde julio.

En las inundaciones han muerto al menos 297 personas y se han producido US$3.000 millones en daños. Pueblos y parques industriales se han convertido en lagunas.

El norte, noreste y el centro de Tailandia han sido los más afectados.
Yingluck dijo que Bangkok -que está levantado en general a sólo 2 metros sobre el nivel del mar- está bien fortificado después de que las autoridades instalaran murallas de contención en las tres áreas externas.

Aun así, los residentes juntaron agua embotellada y comida y pusieron bolsas de arena frente a sus casas y tiendas.

"Si no estamos preparados para las inundaciones, es duro imaginar qué pasará si el gobierno no puede ayudarnos a tiempo", dijo Sompong Pinmaninsab, trabajador bancario en Ta Prachan, un distrito de Bangkok.

Yingluck dijo que el agua liberada de varias represas debería reducir el riesgo de inundaciones.

"Protegeremos áreas estratégicas y el corazón de la economía como las zonas industriales, el área central de todas las provincias y la capital tailandesa, además del aeropuerto Suvarnabhumi, los estados industriales y los centros de evacuación", indicó.

De las 77 provincias del país, 25 están inundadas. Casi 800.000 casas están destruidas o dañadas. Hay miles de personas en los centros de evacuación.

Para proteger a Bangkok, las autoridades han reforzado sus últimas defensas, una barrera anti-inundaciones de 4 kilómetros que corre junto a un canal y una compuerta en la provincia de Pathum Thani, en el norte de la ciudad.