Sidney. Las inundaciones producidas en el noreste de Australia alcanzaban este viernes una superficie mayor a las de Francia y Alemania juntas, mientras las aguas cubrían 22 ciudades, aislaban a 200.000 personas y dejaban inoperante a un importante puerto exportador de azúcar.

La inundación ya ha provocado el cierre de las principales minas carboníferas en el estado de Queensland y su mayor puerto exportador de carbón, obligando a una larga lista de compañías mineras, entre ellas Anglo American y Rio Tinto, a reducir o frenar sus operaciones.

Las peores inundaciones en casi 50 años han sido causadas por el fenómeno climático La Niña, que ha descargado lluvias torrenciales a lo largo del noreste australiano en las últimas dos semanas.

"Todavía falta un tiempo largo para que cese este desastre", dijo este viernes a periodistas la jefa del estado de Queensland, Anna Bligh.

"Ahora tenemos 22 ciudades o pueblos que están considerablemente inundados o aislados. Eso representa unas 200.000 personas en un área que es mayor a la superficie combinada de Francia y Alemania", agregó Bligh.

La primer ministra Julia Gillard recorrió la ciudad de Bundaberg, centro productor de azúcar que cerró su puerto el viernes luego de que las aguas arrastraron desechos hasta los canales de navegación y dañaron el sistema de señalización para la navegación.

Los embarques de azúcar desde Australia, uno de los principales exportadores mundiales de esta materia prima, han sido interrumpidos por el cierre del puerto de Bundaberg. El puerto normalmente despacha unas 400.000 toneladas de azúcar por año.

La vasta superficie de agua que ahora abarca gran parte de Queensland está salpicada por los techos de las casas inundadas, islotes de tierra donde se apiña el ganado, y pequeños botes que transportan personas y provisiones.

Australia ha sufrido su primavera más lluviosa desde que se tiene registro, dijo la oficina meteorológica, lo que provocó inundaciones en seis importantes sistemas fluviales del estado de Queensland.

Muchos ríos en el estado de Nueva Gales del Sur también han causado inundaciones que dañaron la cosecha de trigo.

Posiblemente la mitad de la cosecha de trigo de Australia -unas 10 millones de toneladas- ha sufrido daños graves por la lluvia, lo que redujo el suministro global y ayudó a una subida de los precios del grano de alrededor de 45% este año, su mayor alza desde el 2007.

Las autoridades de los servicios de emergencia en Queensland dijeron que las inundaciones no alcanzarían un pico en algunas zonas hasta el domingo, y las aguas no se retirarían por al menos una semana.