Brisbane. La policía australiana lanzó un enorme operativo de búsqueda y rescate tras las devastadoras inundaciones que dejaron ochos muertos, más de 70 desaparecidos y comenzaron este martes a afectar a la tercera ciudad más grande del país.

Se espera que la cifra de muertos aumente, ya que hay 72 personas desaparecidas, dijo la primera ministra del estado de Queensland, Anna Bligh, que describió la situación como nefasta y desesperada.

En las tres semanas de inundaciones han fallecido 12 personas.

Cuatro murieron en Toowoomba, un pueblo al oeste de la capital del estado de Queensland, Brisbane, cuando las fuertes lluvias causaron que una pared de agua de dos metros arrasara con las calles este lunes, arrastrando automóviles y peatones.

Imágenes de televisión mostraron las aguas marrones y repletas de escombros inundando el centro de Toowoomba, mientras las personas se aferraban a postes de teléfono y techos para salvarse.

Partes de Brisbane, la tercera ciudad más grande de Australia de 2 millones de habitantes, fueron evacuadas este martes después de que las inundaciones comenzaron a cubrir el centro del lugar, reportó la televisión local.

El canal de televisión australiano Sky TV dijo que la policía estaba instando a los vecinos en las áreas bajas de la ciudad costera del estado de Queensland a que se movilizaran hacia terrenos más altos.

"Este va a ser un día muy nefasto, particularmente para la gente en esa región, y un tiempo desesperado aquí en Queensland", dijo Bligh este martes.

"En este momento tenemos todos los recursos posibles destinados a esta región para buscar a esas personas que están desaparecidas", añadió.

Dos mujeres y un niño murieron en Grantham, un área de bajos recursos entre Toowoomba y Brisbane, y nueve personas están desaparecidas, dijo la policía.

Las autoridades explicaron que más de 40 personas fueron rescatadas de los techos de casas durante la noche por helicópteros, mientras que otras aeronaves y personal militar iban a comenzar la búsqueda de los desaparecidos en el valle del río Lockyer.

Las inundaciones en Queensland, que comenzaron tras fuertes lluvias antes de Navidad, han causado daños que podrían alcanzar los US$6.000 millones, al destruir viviendas, carreteras y líneas férreas, además de paralizar el clave sector carbonífero del estado.

Las peores inundaciones en 50 años han cubierto un área del tamaño de Francia y Alemania juntas.

En Brisbane, cientos de casas y negocios en los 32 suburbios que se extienden a lo largo del crecido río del mismo nombre corrían peligro.

Las autoridades entregaron bolsas de arena a los residentes para intentar proteger sus propiedades, luego de que algunos expertos describieron a las condiciones como similares a cuando mortales inundaciones afectaron a la ciudad en 1974.

Carbón. Las inundaciones también paralizaron las operaciones que producen 35% de un estimado de 259 millones de toneladas de carbón exportable de Australia. El país contribuye con dos tercios de las exportaciones mundiales de carbón de coque para la industria del acero.

Las compañías mineras Anglo American, Rio Tinto, Xstrata y BHP Billiton se vieron también afectadas por las inundaciones y todas declararon estado de fuerza mayor, que libera a las compañías de sus compromisos de entrega.

El agua comenzó a ceder en la principal región de carbón de la cuenca de Bowen, pero muchas minas continúan inundadas y tomará semanas drenarlas y retomar la producción.

El almacenaje de carbón era bajo en el principal puerto de Dalrymple Bay, pero era suficiente para cargar a los barcos, mientras que la terminal portuaria de Gladstone informó que podrían pasar días a semanas antes de que comience a funcionar con normalidad.