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Investigadores se proponen exhumar los restos del último emperador brasileño
Miércoles, Enero 29, 2014 - 12:58

Para poder desenterrar los restos del último emperador, se necesita la autorización de la familia imperial, la Iglesia Católica -los restos están en la Catedral de Petrópolis en Río de Janeiro-, así como de las autoridades de dicho estado.

Sao Paulo. Investigadores de la Universidad de Sao Paulo (USP) se proponen obtener los permisos necesarios para exhumar los restos del último emperador de Brasil, Pedro II (1825-1891), así como los de su esposa, su hija y su yerno, para averiguar detalles hasta ahora desconocidos sobre la familia real.

"Es un proyecto de la facultad de medicina de la USP, tenemos la intención de exhumar los restos pero el trabajo está aún sobre el papel, vamos paso a paso", declaró a Efe la investigadora Valdirene do Carmo, responsable de la exhumación de Pedro I el año pasado.

Para poder desenterrar los restos del último emperador de Brasil, que gobernó el país de 1831 hasta que en 1889 se abolió la monarquía, se necesita la autorización de la familia imperial, la Iglesia Católica -los restos están en la Catedral de Petrópolis en Río de Janeiro-, así como de las autoridades de dicho estado.

En caso de que obtuvieran dichos permisos, los restos de Pedro II y los de su esposa, Teresa Cristina, así como los de la hija de estos, la princesa Isabel, y su marido, Gastón de Orleans, serían trasladados a Sao Paulo (a unos 460 kilómetros de distancia) para ser analizados.

"Ya hicimos el trabajo con los primeros emperadores y ésta es una nueva generación, por lo que sería interesante hacer unos análisis, aunque no sabemos qué tipo de información extraeremos", explicó Do Carmo, quien adelantó que los resultados "dependerán del estado de preservación de los cuerpos".

"Por suerte en la Catedral no hay humedad", subrayó.

La investigadora hizo hincapié en que dicho proyecto "aún no está aprobado ni desarrollado" y depende de los permisos pertinentes.

De la exhumación del padre de Pedro II, Pedro I, quien proclamó la independencia de Brasil, se pudo averiguar que era de una estatura más baja de lo que se creía, mientras que de la de su esposa, la emperatriz Leopoldina, se concluyó que, al contrario a lo que afirmaba la leyenda, no cayó, empujada por el emperador, por las escaleras de palacio.

Asimismo, el estudio reveló entonces algunos detalles de la historia de Brasil, pero también curiosidades de la familia imperial que gobernó el país desde su independencia de Portugal, en 1822, hasta la proclamación de la República en 1889.

Autores

EFE