Teherán. Irán confirmó el sábado que estaba removiendo combustible nuclear del reactor de su única estación de energía atómica, lo que indica más problemas para la planta de Bushehr construida por Rusia después de décadas de retrasos.

El enviado nuclear de Irán, Ali Asghar Soltanieh, dijo a la agencia de noticias ISNA que ingenieros rusos que construyeron la planta en la costa del Golfo de Irán habían aconsejado que el combustible sea descargado para realizar pruebas. El jefe de la planta dijo que se estaba sacando por razones de seguridad.

"Basados en la solicitud de Rusia de realizar pruebas y medidas técnicas, el combustible será descargado del núcleo del reactor y devuelto a éste después de finalizar las pruebas", dijo Soltanieh.

No se brindaron detalles sobre la naturaleza de las preocupaciones técnicas, pero un funcionario iraní de alto rango dijo anteriormente este mes que las sugerencias que el gusano informático Stuxnet había causado daños al reactor de 1.000 megavatios de Bushehr se investigarían.

Esto se produjo después que el embajador ruso ante la OTAN dijera que el virus informático podría haber iniciado un desastre nuclear de la escala del accidente de 1986 de Chernobyl en Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), que mencionó el problema del combustible en un reporte confidencial, supervisaría el procedimiento de descarga, dijo Soltanieh.

"La seguridad es primordial y tiene la prioridad sobre la velocidad de la puesta en marcha de esta planta de energía", sostuvo el administrador de Bushehr, Hossein Derakhshandeh, a la agencia oficial de noticias IRNA.

La construcción de Bushehr fue iniciada por la compañía alemana Siemens en la década de 1970, antes de la revolución islámica de Irán y ha sido afectada por los retrasos.

El combustible para el reactor fue cargado hace cuatro meses, pero tenía una fecha límite en enero para comenzar a producir electricidad, la cual fue claramente incumplida.

Más retrasos podrían ser una vergüenza, no sólo para los políticos iraníes que han hecho de Bushehr la muestra de las ambiciones nucleares pacíficas de Teherán, sino también para Rusia, a la que le gustaría exportar más de sus conocimientos nucleares a las economías emergentes.

Hamid-Reza Katouzian, jefe del comité de energía del Parlamento de Irán, responsabilizó a Rusia por los retrasos.

"Las repetidas rupturas de promesas rusas y su irresponsabilidad en el proyecto Bushehr no cesan", dijo al diario Sharq.