Irán arrestó algunos de los responsables por el asesinato de sus científicos nucleares, reportaron el domingo medios estatales, en una continua cacería de quienes según dice trabajan para sabotear su programa atómico.

El ministro de Inteligencia Heydar Moslehi dijo que Irán había neutralizado dos redes dentro y fuera del país que supuestamente estuvieron involucradas en entrenar a los asesinos, reportó la agencia de noticias Fars.

Al menos cuatro científicos asociados a los polémicos trabajos nucleares de Irán han muerto desde el 2010 y un quinto, Fereydoun Abbasi Davani -actual jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán- fue herido.

Occidente cree que Irán acumula uranio enriquecido como potencial combustible para armas nucleares. Teherán niega las acusaciones y dice que su actividad nuclear sólo tiene fines pacíficos de energía.

Moslehi no dijo cuántas personas fueron arrestadas, de qué asesinatos se sospecha que son responsables, dónde operaban las redes o cómo entrenaron a los asesinos.

"(Las redes) tomaron medidas para no dejar pistas detrás, pero tenían errores", declaró.

Moslehi habló en una ceremonia para conmemorar el primer aniversario de la muerte a balazos de Dariush Rezainejad. Los reportes iniciales de la prensa iraní sugirieron que Rezainejad estaba involucrado en el programa nuclear de Irán, pero posteriormente dijeron que era un estudiante de ingeniería.

"Pudimos arrestar a los actores principales de este acto de terrorismo", dijo Moslehi, según fue citado.

Irán culpa de los asesinatos a agencias de espionaje de Estados Unidos, Israel, Francia, Gran Bretaña y Alemania, especialmente al Mossad israelí.

En mayo, Irán ahorcó a Jamal Fashi, un joven de 24 años, por la muerte del científico Massoud Ali-Mohammadi en enero del 2010 y dijo que Fashi viajó a Israel para recibir entrenamiento.

Estados Unidos negó cualquier participación en los asesinatos. Israel se ha mantenido en silencio.

Las conversaciones esporádicas entre las seis potencias mundiales e Irán sobre sus ambiciones nucleares no han logrado dar frutos hasta el momento.

El 1 de julio entró en vigencia un veto de la Unión europea a las importaciones, compras o embarques de petróleo iraní, como parte de una ampliación de las sanciones internacionales que pretenden obligar a Teherán a reducir su enriquecimiento de uranio y abrirse a inspecciones nucleares de Naciones Unidas.