Teherán. Irán no está lista para discutir su programa nuclear en charlas con potencias globales que podrían llevarse a cabo el mes próximo, dijo este domingo un asesor del presidente Mahmoud Ahmadinejad, aumentando las dudas sobre la posibilidad de una negociación exitosa.

Ali Akbar Javanfekr, un asesor de prensa del presidente, dijo que los países que desean retomar las negociaciones sobre las actividades nucleares de Irán - que se teme podrían llevar al desarrollo de armas atómicas - aún debían cumplir con las condiciones de Ahmadinejad.

"No hablaremos con la parte occidental sobre el tema de energía nuclear en esta ronda de la negociación con esta parte", declaró Javanfekr, reportó la agencia de noticias semi oficial Fars.

Irán afirmó el viernes que estaba lista para reanudar las conversaciones con el grupo conocido como "P5+1" -Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos- luego del 10 de noviembre, pero la fecha final, el lugar de encuentro y la agenda de las discusiones aún no han sido acordados.

En una entrevista por televisión el sábado por la noche, Ahmadinejad reiteró su postura indicando que, antes de que las conversaciones se inicien, las otras partes deben aclarar si van a la mesa de diálogo como amigos de Irán.

"Desde el comienzo les dijimos que no tienen más alternativa que negociar con Irán. Pero esto debería basarse en la justicia", dijo a un canal estatal.

"(Nos preguntamos) ¿Sobre la base de qué marco van a negociar? ¿Está basado en la justicia y el respeto? Pero ellos no se atreven a anunciarlo aún", afirmó.

Ahmadinejad también ha pedido a las potencias que declaren su posición sobre el supuesto arsenal nuclear de Israel. El Estado judío ha dicho que no descarta una acción militar contra Israel para evitar que desarrolle armas de destrucción masiva.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó en junio una sexta ronda de sanciones contra Irán, luego de medidas más severas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, a fin de obligar a la república islámica a retomar las conversaciones.

Las potencias desean que Irán suspenda sus labores de enriquecimiento de uranio, que puede tener usos tanto civiles como militares, a cambio de beneficios diplomáticos.

Irán sostiene que sus ambiciones nucleares son pacíficas y niega que busca desarrollar armas atómicas, pero se ha rehusado a aceptar las exigencias de la ONU para que detenga el enriquecimiento de uranio.