Teherán. Irán prohibió el ingreso de dos inspectores nucleares de Naciones Unidas a la república islámica, sumando tensión menos de dos semanas después de que se impusieran nuevas sanciones de la ONU sobre Teherán por su polémico programa nuclear.

Funcionarios acusaron a los dos inspectores, no identificados, de dar información errónea en un reporte de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés) que indicaba que faltaba equipamiento nuclear, y los declararon persona non grata.

Los funcionarios dejaron en claro que Irán seguirá permitiendo que la agencia de la ONU con sede en Viena monitoree sus instalaciones nucleares, diciendo que otros expertos podrían realizar el trabajo.

"Las inspecciones continúan sin interrupción", dijo el enviado iraní a la IAEA, Ali Asghar Soltanieh, a periodistas.

Sin embargo, agregó que "debemos mostrar más vigilancia sobre el desempeño de los inspectores para proteger la confidencialidad", en una crítica a las supuestas filtraciones de información hechas por inspectores a la prensa occidental.

Ali Akbar Salehi, jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, dijo que Teherán le pidió a la IAEA reemplazar a los dos inspectores, reportó la agencia de noticias ISNA.

No hubo declaraciones inmediatas desde la IAEA, pero un diplomático confirmó que Irán notificó a la agencia sobre la prohibición.

Irán tiene derecho a rechazar a ciertos inspectores bajo su acuerdo con la agencia, que tiene unas 200 personas entrenadas para realizar inspecciones en el Estado islámico. Teherán había negado la entrada a un inspector de la ONU en 2006.

Theodore Karasik, director de investigación en el Instituto de Análisis Militar en Oriente Medio y el Golfo, dijo que creía que la decisión de vetar a los inspectores era una represalia por las últimas sanciones.

El Consejo de Seguridad de la ONU impuso el 9 de junio una cuarta ronda de medidas punitivas contra el país productor de petróleo debido a su actividad nuclear, que Occidente sospecha busca fabricar bombas. Teherán niega las acusaciones.

Irán calificó las sanciones de "ilegales" y legisladores advirtieron de un retroceso en las relaciones con la IAEA.