Teherán. El poder judicial iraní dijo este domingo que la lapidación de una mujer condenada por adulterio fue suspendida temporalmente, reportó la agencia oficial de noticias IRNA.

La sentencia impuesta a Sakineh Mohammadi Ashtiani ha originado una protesta internacional, pero el funcionario judicial Malekajdar Sharifi dijo que esto no había influido en la decisión y que la sentencia todavía puede aplicarse en el futuro.

"El veredicto es definitivo y aplicable. Pero fue suspendido por reservas humanitarias y basado en la orden de la máxima autoridad de la magistratura", dijo Sharifi, el funcionario judicial de más alto rango en la provincia de Azerbaiyán Oriental, donde la mujer fue sentenciada.

"La sentencia no será ejecutada por el momento", agregó.

Sin embargo, Mohammadi Ashtiani, quién continúa en prisión, todavía puede ser ejecutada, dijo el funcionario según una cita reportada por IRNA.

"Pese a las protestas de Occidente, su sentencia será llevada a cabo si la magistratura decide ejecutarla", declaró Sharifi.

El asesinato, el adulterio, la violación, el robo a mano armada, la apostasía y el tráfico de drogas son castigables con la pena de muerte bajo la ley de la Sharia iraní, que se aplica desde la Revolución Islámica de 1979.

El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional dijo la semana pasada que temía que Mohammadi Ashtiani, quien tiene dos hijos, podría ser ejecutada en cualquier momento a través del método de lapidación.

Estados Unidos, la Unión Europea, Gran Bretaña y grupos internacionales de derechos humanos han pedido que la ejecución sea aplazada.

Amnistía dijo que Mohammadi Ashtiani fue condenada en 2006 por haber tenido una "relación ilícita" con dos hombres y fue sentenciada a recibir 99 latigazos.

El grupo sostiene que, pese a esto, la mujer fue condenada posteriormente por "adulterio mientras estaba casada", un cargo que ella rechaza, y fue condenada a muerte por lapidación.

Amnistía señaló que está en conocimiento de que existen al menos otras 10 personas, incluidas siete mujeres, que recibieron una sentencia similar y están esperando su ejecución en el Estado islámico.

Amnistía Internacional sostiene que Irán es el país que más aplicó la pena capital en 2008 después de China, y dice que la cantidad de ejecutados ese año sería como mínimo de 346 personas.

Las autoridades iraníes suelen rechazar las acusaciones de abusos a los derechos humanos indicando que están siguiendo la Sharia.