Dublín. El principal partido de oposición de Irlanda, el grupo de centro-derecha Fine Gael, pidió este sábado al primer ministro Brian Cowen que disuelva el Parlamento antes de fines de enero para celebrar elecciones.

Se espera que Cowen, el primer ministro más impopular en la historia reciente de Irlanda, pierda los comicios por su gestión de una crisis financiera que obligó a Irlanda a buscar un plan de rescate de 85.000 millones de euros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sondeos de opinión muestran que el apoyo a Cowen y su partido Fianna Fail está en mínimos récord, mientras que el Fine Gael es la agrupación política más popular. Todo parece indicar que formará una coalición de gobierno junto al partido Laborista de centro-izquierda.

"Para poner fin a la incertidumbre y dar seguridad al público en general, él (Cowen) también debería anunciar que el Dali (Parlamento) se disuelva definitivamente a más tardar a finales de enero y que se celebrarán elecciones generales", dijo el Fine Gael en un comunicado divulgado este sábado.

Cowen ha prometido convocar elecciones anticipadas después de que el Parlamento apruebe el presupuesto para el 2011, que plantea un recorte de 6.000 millones de euros en gastos y alzas de impuestos, un requisito previo para acceder a los fondos externos destinados a apuntalar el sector bancario irlandés y financiar el déficit.

El Parlamento ha aprobado tres de cuatro proyectos de ley para avalar el presupuesto y se espera que se vote uno final sobre impuestos en enero.

El presupuesto de 2011 es el más duro en un plan de austeridad de cuatro años que pretende ahorrar 15.000 millones de euros y conseguir que el déficit de la región vuelva a los límites de la UE en el 2015 a más tardar.

Sin embargo, eso no ha sido suficiente para impedir que las agencias Fitch y Moody's recorten las calificaciones del "tigre celta". Moody's rebajó este viernes cinco escalones la nota de Dublín a Baa1 desde Aa1.

Si, como está previsto, llega al poder el año próximo, la oposición tendrá que revisar el recorte presupuestario.

Ambos partidos han dicho que quieren renegociar los términos del plan de rescate, pero en la práctica tienen poco margen de maniobra.