Jerusalén. Israel aceptó este domingo una propuesta del Cuarteto internacional de mediadores para reanudar las conversaciones de paz de Medio Oriente  e instó al presidente palestino, Mahmoud Abbas, a hacer lo mismo en lugar de buscar el reconocimiento como Estado en Naciones Unidas.

El Cuarteto -formado por Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas- respondió a la solicitud de Abbas el 23 de septiembre para que los palestinos ingresen a la ONU en calidad de Estado miembro instando a ambas partes a reanudar las negociaciones en el plazo de un mes.

"Israel acoge el llamado del Cuarteto para celebrar negociaciones directas entre las partes sin precondiciones", dijo un comunicado emitido por la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Israel y Estados Unidos se oponen al intento unilateral lanzado por Abbas después de que dos décadas de negociaciones intermitentes no lograran establecer un Estado palestino.

Consultado sobre la aceptación de Netanyahu de la iniciativa del Cuarteto, Nabil Abu Rdainah, un portavoz de Abbas, dijo que volver a las negociaciones requería que Israel se comprometiera "a detener la actividad en los asentamientos" judíos sobre tierra ocupada.

Abu Rdainah dijo que Israel también deber reconocer las líneas fronterizas de 1967, que existían antes de su ocupación de Cisjordania en una guerra de Oriente Medio de ese año.

Tras citar temas de seguridad, Netanyahu rechazó rotundamente una propuesta del presidente estadounidense, Barack Obama, de utilizar esas líneas como el punto de inicio para unas negociaciones sobre su Estado con los palestinos, que aún no han respondido formalmente a la propuesta del Cuarteto.

La disputa por asentamientos. Complicando los esfuerzos internacionales para reanudar las conversaciones, colapsadas hace un año por la misma disputa sobre los asentamientos judíos, Israel anunció el martes sus planes de construir 1.100 nuevas viviendas para colonos en Gilo, en tierra anexada cerca de Jerusalén.

Israel considera todo Jerusalén, incluyendo las zonas orientales capturadas en 1967, como su capital, una pretensión que no está reconocida internacionalmente. Dice que Gilo seguirá bajo su control bajo cualquier futuro acuerdo de paz.

Los palestinos quieren que Jerusalén del Este sea la capital del Estado que buscan establecer en Cisjordania y la Franja de Gaza, un enclave controlado por Hamas, grupo islamista rival de Abbas, desde el 2007.

Unos 500.000 israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén del Este, áreas donde residen 2,5 millones de palestinos. Los aentamientos israelíes, dicen los palestinos, les impedirán tener un país viable. Israel cita vínculos históricos y bíblicos con este territorio.

Las conversaciones de paz en las que Estados Unidos actuó como mediador fracasaron hace un año después de que Netanyahu se negara a ampliar una moratoria sobre la construcción de colonias judías en Cisjordania.

El primer ministro ho ha dado señales de que estaría dispuesto a aceptar otro congelamiento para atraer a la mesa de negociaciones a los palestinos.