Jerusalen. Israel podría sacar de la cárcel a 1.000 prisioneros palestinos si el grupo islamista Hamas libera a Gilad Shalit, el soldado que capturaron hace cuatro años, dijo este jueves el primer ministro Benjamin Netanyahu.

En un discurso en vivo al país, Netanyahu agregó que todos los israelíes quieren que Shalit vuelva a salvo, pero aclaró que la nación no podía "pagar cualquier precio" porque la experiencia adquirida indica que muchos palestinos liberados habían vuelto a llevar a cabo ataques contra israelíes.

"La oferta del mediador alemán que acordamos aceptar pide la liberación de 1.000 terroristas. Este es el precio que estoy preparado a pagar para traer a Gilad a casa. Dije que sí al acuerdo y está listo para su implementación inmediata", declaró Netanyahu.

El primer ministro se refería a diciembre del año pasado, cuando un acuerdo y un intercambio de prisioneros parecía inminente pero nunca se llevó a cabo.

Reportes de la prensa en ese momento hablaban de 1.000 prisioneros palestinos a cambio de Shalit, pese a que nunca hubo una confirmación oficial del lado israelí.

"Pero hay precios que no estoy preparado para pagar y no están incluidos en este difícil acuerdo", indicó Netanyahu.

"Soy firme en dos principios básicos: el primer principio es que terroristas peligrosos no volverán a las zonas de Judea y Samaria (Cisjordania), desde donde pueden seguir hiriendo a ciudadanos iraelíes", afirmó.

Los prisioneros podrían ir a Túnez o a la Franja de Gaza o a cualquier otro logar, pero no a Cisjordania debido a que ello les otorgaría acceso a ciudades israelíes.

El segundo punto era que "terroristas importantes" no serían liberados, dijo el líder israelí, ya que "una vez liberados de la cárcel, fortalecerán en gran medida el liderazgo de Hamas y darán un gran apoyo a nuevos ataques terroristas".

Quiénes y no cuántos. Hamas dijo en respuesta que el problema era más sobre quién sería liberado y no cuántos prisioneros.

"Netanyahu intenta engañar a la opinión pública israelí y engañar a la gente. Esto no es un asunto de números. Es una cuestión de quién será liberado", dijo Ayman Taha, portavoz de Hamas.

Hamas insiste que de los 1.000, Israel debe entregar a 450 prisioneros encarcelados por ataques violentos contra israelíes, declaró Taha. Pero en las negociaciones pasadas, Israel ha rechazado la mayoría de los nombres propuestos para Hamas.

Netanyahu apuntó a dos intercambios previos de prisioneros en 1985 y el 2004 y dijo que cientos de prisioneros palestinos que liberó Israel a cambio de sus cautivos volvieron a realizar actos de violencia contra israelíes.

Shalit fue secuestrado por hombres armados que se infiltraron en una base militar de Israel en el límite de la Franja de Gaza el 2006 y se cree que es retenido en alguna parte del enclave costero.

En una campaña para aumentar la presión sobre el Gobierno para negociar la liberación de su hijo, la familia Shalit comenzó el domingo una marcha a Jerusalén con algunos seguidores y dijo que acamparía a las afueras de la oficina del primer ministro hasta que el soldado vuelva a casa.