Jerusalén. Israel decidió este domingo permitir que 8.000 etíopes que afirman ser descendientes de judíos entren al país y obtengan ciudadanía israelí, incluyendo a algunos que han esperado por años en campamentos de tránsito.

"El gobierno de Israel quiere resolver este problema porque hay una difícil crisis humanitaria ahí", dijo a su gabinete el primer ministro Benjamin Netanyahu, poco antes de aprobar la medida.

Más de 100.000 judíos de Etiopía ya viven en Israel. Muchos arribaron en transporte aéreo en las décadas de 1980 y 1990 en momentos de hambruna y disturbios políticos en Etiopia.

Miles más de los Falash Mura, que dicen haber sido forzados a convertirse al Cristianismo en Etiopía, llegaron en los últimos años en grupos más pequeños, pero Israel buena parte del flujo hace unos tres años.

Netanyahu dijo que los Falash Mura serían llevados a Israel durante los próximos tres años.

Grupos de inmigrantes en Israel han protestado desde hace mucho tiempo por la demora en permitirles el ingreso y dijeron que ha dividido familias cuyos parientes fueron sido dejados atrás.

Israel concede ciudadanía automática a judíos inmigrantes. La mayoría de los Falash Mura debe realizar un ritual de conversión antes de recibir los papeles de ciudadanía.