Roma. El presidente de la Cámara Baja italiana, Gianfranco Fini, quien tuvo una ácida ruptura política con el primer ministro Silvio Berlusconi, negó el domingo cualquier delito en un acuerdo inmobiliario que críticos dicen que ha manchado su credibilidad.

El asunto se centra en un apartamento en Monte Carlo legado al antiguo partido Alianza Nacional (AN) de Fini por una rica partidaria y posteriormente vendido por el partido a una compañía de un paraíso fiscal.

Se ha abierto una investigación de la venta a pedido de ex miembros de AN después que Il Giornale, un diario propiedad del hermano de Berlusconi, dijo que el apartamento fue vendido debajo de los precios del mercado y ahora rentado al hermano de la compañera de Fini.

La investigación ha tenido repercusiones políticas porque Fini ha insistido en los temas de legalidad y moralidad, en un momento en que Berlusconi está luchando contra acusaciones de corrupción y tráfico de influencias contra algunos de sus aliados más cercanos.

Fini, quien no está bajo investigación, rechazó una por una todas las acusaciones de delitos levantados contra él por rivales políticos y medios cercanos al primer ministro.

"En casi 30 años de actividad parlamentaria nunca he tenido un problema con el poder judicial y no tengo nada en absoluto que esconder ni temer sobre esta historia de Monte Carlo", dijo en una declaración.

Dijo que los administradores habían fijado el valor del apartamento en alrededor de 225.000 euros (296.900 dólares) y que estaba en muy mala condición y necesitaba una significativa renovación, y que eso había sido registrado en libros de AN.