Tokio. El nivel del fondo radiactivo cerca del reactor número tres de la central nuclear japonesa de Fukushima aumentó tras el vertido de agua desde helicópteros, informaron este jueves fuentes de la empresa operadora, Tepco, citadas por la agencia Kyodo.

El nivel de radiación alrededor de la central aumentó de 3.700 microsievert por hora a 4.000 microsievert por hora, citó la agencia RIA Novosti.

El agua fue vertida por los helicópteros de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) de Japón, y también se utilizaron camiones de policía con cañones de agua.

Los medios de prensa comunicaron que en el territorio donde se encuentra el reactor número tres puede estar almacenado combustible de uranio-plutonio utilizado en la planta nuclear de Fukushima.

Según comentaron especialistas nucleares japoneses, en el reactor número tres se está recalentando el almacén de combustible nuclear lo que provoca una fuga de materiales radiactivos a la atmósfera.

El terremoto de 9 grados de magnitud ocurrido el 11 de marzo y que provocó un tsunami con olas de más de diez metros, dañó la capa protectora del reactor.

Según datos oficiales, murieron o fueron declaradas desaparecidas más de 15.000 personas. El seísmo conllevó a fallos en los sistemas de refrigeración de las plantas nucleares de Fukushima-1 y 2 (nordeste de Japón).

En la primera se produjeron tres explosiones en los reactores número uno, tres y dos, y se declaró un incendio en el reactor número cuatro.

Trabajadores expuestos a radiación. Al menos 23 trabajadores de la central nuclear japonesa de Fukushima resultaron heridos debido al accidente nuclear que se registró en esa planta, y otras 20 personas quedaron expuestas a radiación, informó este jueves el Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA), con sede en Viena.

Uno de los trabajadores recibió una alta dosis de radiación, indicó el IAEA, al citar informaciones del gobierno japonés que señaló que otros dos trabajadores están desaparecidos, consignó la agencia DPA.

Quince de los heridos fueron afectados por las explosiones que se produjeron en tres reactores desde el viernes de la semana pasada, cuando ocurrió el terremoto de magnitud 9,0 seguido por un tsunami en la costa este de Japón.