El gobierno japonés anunció que elevará los muros de protección contra tsunamis de las plantas nucleares de generación de energía eléctrica que se encuentran en la costa, luego que la planta de Fukushima fuera destruida por el maremoto del terremoto del pasado 11 de marzo de 9 grados en la escala de Richter.

Así lo indicó la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón (NISA) que propuso elevar los muros de contención y colocar puertas herméticas, para evitar que las plantas nucleares sean afectadas por estos desastres naturales.

El subdirector de la NISA, Koichiro Nakamura, informó a la prensa que la planta nuclear de Fukushima Nº 1 afectada por el maremoto, tenía muros para contener olas de 7 metros, pero las del tsunami del 11 de marzo superaron los 14 metros de altura.

Asimismo, la NISA procederá a revisar y evaluar las medidas de seguridad en las plantas nucleares para mejorar sus estructuras, a partir de la experiencia de Fukushima.

La radiación supera el límite permitido en una ciudad que está fuera del perímetro de 30 kilómetros de la central nuclear de Fukushima donde el Gobierno japonés ha aconsejado a los residentes no salir al exterior, informa hoy la televisión pública NHK.

Mientras tanto, en la localidad de Namie, situada a un poco más de 30 kilómetros al noroeste de la planta Fukushima Daiichi, se detectaron 10,3 milisieverts por hora, que supera a los 10 milisieverts que el gobierno japonés fijó como límite de seguridad para la salud de las personas.

La empresa Tokyo Electric Power (TEPCO) responsable de la planta de Fukushima realiza denodados esfuerzos para tratar de enfriar los núcleos que emiten radiactividad, y tardará meses, e incluso ya se está arrojando al mar agua contaminada.