Tokio. El hallazgo de plutonio en el suelo en la dañada central nuclear de Fukushima elevó la alarma este martes en torno a la batalla que libra Japón por contener la crisis atómica, mientras aumenta la presión sobre el gobierno para que extienda una zona de evacuación en torno a la planta.

Algunos legisladores de oposición criticaron al primer ministro japonés, Naoto Kan, en el Parlamento por no ampliar la zona de evacuación.

Kan dijo que está buscando consejo sobre extender la zona, lo que obligaría al traslado de otras 130.000 personas sumado a las 70.000 ya desplazadas.

El operador de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO), dijo que se encontró plutonio en niveles de bajo riesgo en cinco puntos del complejo, que fue golpeado por un terremoto y un tsunami el 11 de marzo.

Un subproducto de reacciones atómicas que puede ser usado en bombas nucleares, el plutonio es altamente carcinógeno y una de las substancias más peligrosas del planeta, dijeron expertos.

Ellos creen que parte del plutonio podría haber procedido de barras de combustible usadas en Fukushima, o de los daños en el reactor número 3, el único que utiliza plutonio en su mezcla de combustible.

La Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear de Japón dijo que aunque los niveles de plutonio no son dañinos para la salud humana, el descubrimiento podría indicar una ruptura en el mecanismo de contención del reactor.

"El plutonio es una sustancia que es emitida cuando la temperatura es alta, es pesada y no se filtra fácilmente", dijo el subdirector de la agencia, Hidehiko Nishiyama, en una rueda de prensa.

"Así que si el plutonio emergió desde el reactor, eso nos dice algo sobre el daño al combustible. Y si éste se filtró de su sistema original de contención, esto enfatiza la gravedad y seriedad de este accidente", agregó.

Sakae Muto, un vicepresidente de TEPCO, dijo que las lecturas de plutonio 238, 239 y 240 son similares a las encontradas en el pasado en otras zonas de Japón por partículas liberadas en la atmósfera después de pruebas nucleares en el extranjero.

"Pido disculpas por preocupar a la gente", dijo Muto.

Fusión parcial. Los trabajadores en Fukushima podrían tener que luchar por semanas o meses por restablecer los sistemas de refrigeración, vitales para controlar los reactores y evitar un desastre.

Este lunes se encontró agua altamente contaminada en los túneles de concreto que se extienden más allá de un reactor, mientras que el fin de semana la radiación saltó a 100.000 veces por encima de lo normal en el agua dentro de otro reactor.

Esto plantea un importante dilema para TEPCO, que quiere mojar los reactores para enfriarlos, pero no que la radiación se extienda aún más, dijo el martes el secretario jefe del gabinete de Japón, Yukio Edano.

"En el tema de bombear agua, debemos evitar una situación en la cuál la temperatura (de las barras) suba y el agua hierva. Así que el enfriamiento es una prioridad. Por otra parte, respecto al agua estancada (...) deben proceder las obras para removerla tan pronto como sea posible", agregó.

Japón dijo que una fusión parcial de barras de combustible dentro del reactor número 2 contribuyó a los niveles de radiación.

La crisis, el peor accidente nuclear desde el que afectó a Chernóbil en 1986, ha contaminado verduras y leche en el área, así como el mar en las cercanías. Expertos estadounidenses dijeron que las aguas subterráneas, embalses y el mar enfrentan una "contaminación significativa".

TEPCO, que ha admitido que afronta una operación incierta y prolongada para contener la crisis, ha pedido ayuda externa de firmas francesas como Electricité de France SA y Areva SA, dijo el gobierno francés.

Japón también está buscando ayuda de Washington. El jefe de la Comisión de Regulación Nuclear de Estados Unidos, Gregory Jaczko, se reunió este lunes con funcionarios japoneses.

"El desafío sin precedentes frente a nosotros continúa siendo serio y nuestros mejores expertos siguen plenamente involucrados para ayudar a Japón a enfrentar la situación", dijo Jaczko en un comunicado.

Expertos han dicho que la falta de información y algunos datos inconsistentes hacen difícil entender qué está ocurriendo en Fukushima, que parece haber pasado de una fase de fusión del núcleo a una en la cual el manejo de radiactividad liberada es central.

"Hay mucha radiactividad afuera de las barreras de contención, lo que presenta una amenaza para los trabajadores y el público que debe ser abordada", dijo David Lochbaum, director del proyecto de seguridad nuclear Union of Concerned Scientists, con sede en Estados Unidos.

"Esas es la principal prioridad", agregó.

Dilema por zona de evacuación. Otro tema apremiante es el bienestar de gente que vive cerca de la planta.

Más de 70.000 personas han sido evacuadas desde el área de 20 kilómetros en torno a la instalación.

Pero el parlamentario opositor Yosuke Isozaki apuntó contra Kan por no ordenar también la evacuación de quienes viven entre 20 y 30 kilómetros más allá de la planta nuclear, preguntando "¿Hay algo tan irresponsable como esto?".

Las autoridades han instado -pero no ordenado- a las 130.000 personas dentro de la zona que hagan abandono de ella.

El grupo medioambiental Greenpeace instó a que se extienda la zona de evacuación de 20 kilómetros, mientras que Estados Unidos recomendó a sus ciudadanos que viven en un radio de 80 kilómetros en torno a la planta que se vayan o se refugien en sus hogares.

Kan, que lidera a Japón en su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, ya era profundamente impopular y estaba bajo presión para que renunciara antes de los eventos del 11 de marzo.

El defendió repetidamente su decisión de volar sobre la dañada instalación nuclear un día después del terremoto, diciendo que era importante que viera la situación con sus propios ojos.

Su principal portavoz negó el lunes que la visita hubiera retrasado las operaciones para enfriar los reactores, como dijeron reportes en algunos medios.

La crisis ha puesto una enorme presión sobre TEPCO, criticada por fallos en la seguridad y una lenta respuesta al desastre, y su presidente, Masataka Shimizu, ha sido visto en escasas ocasiones.

El gobierno podría discutir la nacionalización de Tokyo Electric para lidiar con la crisis, dijo el ministro de Estrategia Nacional, Koichiro Gemba. Las acciones de la firma se han desplomado 70% desde el sismo.