Tokio. La carne de vaca proveniente de áreas alrededor de la planta nuclear afectada por el terremoto en Japón será inspeccionada después de que bifes con niveles de radiación que exceden los estándares de seguridad del gobierno fueron vendidos a consumidores domésticos.

Pero el momento en que los chequeos exhaustivos se realizarán sigue siendo poco claro debido a las limitadas capacidades de inspección, dijeron autoridades locales.

Cesio radiactivo que superaba de tres a seis veces los estándares de seguridad fue hallado en carne enviada a Tokio desde una granja en la ciudad de Minami Soma, cerca de la planta nuclear Fukushima Daiichi de Tokyo Electric Power.

Un funcionario del ministerio de Agricultura dijo que consumir ese tipo de carne algunas veces no implicaba ningún riesgo inmediato para la salud.

La granja alimentó a sus vacas con comida que había sido dejada afuera después de que la planta nuclear fue impactada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo y comenzó a filtrar radiación.

"Este caso es verdaderamente una excepción. Mientras los granjeros manejen la comida adecuadamente, esto no sucederá", dijo un funcionario del Gobierno local de Fukushima.

"Pero sé que mis palabras no aliviarán las preocupaciones entre el público. Una vez que se tiene un incidente como éste, llevará una considerable cantidad de tiempo hasta que podamos recuperarnos", agregó.

Las nuevas medidas sólo se aplican a la carne de vaca. Es improbable que la radiación se acumule en grandes cantidades en cerdos o pollos debido a que generalmente son alimentados con comida importada, dijo el funcionario del ministerio.

Poco después del desastre, Tokio advirtió que los bebés no beban agua de red debido a la radiación del accidente nuclear, lo que provocó que la gente saliera a comprar agua embotellada. La advertencia luego fue levantada.

Los envíos de ciertos vegetales desde áreas cercanas a la planta también han sido detenidos debido a los altos niveles de radiación, mientras que el cesio fue hallado en niveles por encima de los límites de seguridad en pequeños peces "kounago" en aguas cercanas a Fukushima, desatando temores sobre el consumo de productos de mar.