El gobierno japonés decidió llamar a consultas a su embajador en Pekín por las crecientes tensiones existentes entre ambos países sobre las islas en disputa en el Mar Oriental de China.

La semana pasada, Japón protestó dos veces debido a que dos barcos chinos entraron en lo que ellos consideran sus aguas territoriales en torno a las islas, conocidas como Senkaku en Japón y Diaoyu en China, informó BBC Mundo.

Por su parte, el gobierno chino respondió con molestia a los planes del gobierno de Japón de comprar las islas a su dueño privado, quien es de nacionalidad japonesa.

Sin bien las islas están deshabitadas, sus aguas son ricas en recursos.

Este conflicto diplomática podría amenazar la cooperación entre las dos economías más grandes de Asia.