Sendai, Japón. Un mayor gasto en infraestructuras por parte de Japón podría haber reducido el impacto del mortal tsunami de este mes, pero el gobierno se ha apoyado demasiado en medidas de bajo coste como la entrega de mapas de aviso, dijo un destacado investigador en tsunamis.

En su reconstrucción de las zonas afectadas, Japón debería acogerse a una planificación urbana al estilo occidental y mantener casas y hospitales más lejos de la costa, dijo Fumihiko Imamura, profesor en el Centro de Investigación y Control de Desastres de la Universidad de Tohoku.

El gobierno japonés, corto de dinero, ha dejado a un lado en los últimos años proyectos costosos como aumentar la altura de los muros marinos y en su lugar ha recurrido a medidas económicas como sacar mapas que muestran qué áreas tienen niveles del mar más bajos, dijo.

"Cooperamos con el gobierno en contramedidas sobre el tsunami, pero ha habido menos financiación y algunas veces no es bastante para la construcción de medidas estructurales", añadió Imamura en una entrevista el domingo.

"Ahora, el foco del gobierno ha cambiado a medidas no estructurales, porque son más baratas", indicó.

Imamura, científico que lleva estudiando tsunamis durante casi 30 años, usa modelos informáticos basados en datos históricos para predecir la velocidad y el tamaño de las devastadoras olas causadas por los terremotos.

El tsunami que arrasó la costa norte de Japón el 11 de marzo fue uno de los mayores de la historia reciente y bastante superior a lo que podían haber anticipado los científicos, que no esperaban que se produjera un terremoto de tal envergadura, dijo.

El desastre mató a más de 10.000 personas en el país, la tercera economía del mundo, y hay casi 17.500 desaparecidos.

Las olas fueron tan grandes que destruyeron varios de los medidores de corrientes empleados para saber el tamaño de las olas. El propio tsunami duró hasta dos días, y sus oleas alcanzaron las costas de Chile antes de volver hacia Japón, dijo.