Tokio. Un edificio de desechos parece estar filtrando agua radiactiva del complejo nuclear de Fukushima, dijo este jueves el operador de la planta, Tokyo Electric Power, en un nuevo revés en la lucha para contener la radiación en las instalaciones afectadas por el terremoto y tsunami del pasado marzo.

La filtración pondría en peligro la carrera para completar en junio un sistema para descontaminar una gran piscina de agua radiactiva en el lugar, que los críticos ven un riesgo creciente tanto para el Pacífico como para las aguas subterráneas.

Un terremoto de magnitud 9 y el masivo tsunami posterior mataron a unas 24.000 personas y afectaron seriamente a la planta de Fukushima el 11 de marzo, desatando la peor crisis nuclear mundial desde Chernóbil.

La crisis, que ha desplazado a unos 80.000 residentes de la planta, ha llevado a una revisión de la política energética japonesa y a peticiones crecientes para que se lleven esfuerzos para reforzar la supervisión sanitaria para una crisis que está ahora en su undécima semana.

Inspecciones. Expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica comenzaron a inspeccionar el jueves equipos dañados por el tsunami en una segunda planta nuclear, el completo Tokai, situado a unos 120 km al norte de Tokio, dentro de una investigación a raíz del accidente.

Un sondeo del periódico Asahi publicado el jueves mostró que el 42% de los japoneses se oponían a la energía nuclear, frente al 18 por ciento de antes del desastre.

La encuesta refleja las preocupaciones de la opinión pública sobre la seguridad nuclear y las críticas de la forma en el que el Gobierno y Tepco respondieron en un principio a la crisis y cómo han sido repetidamente lentos al admitir la gravedad de la situación.

Aunque muchos expertos externos concluyeron que el uranio de tres de los reactores de Fukushima se había derretido días después de la crisis, Tepco anunció esta semana esta conclusión.

"Tenemos que tomar en serio las críticas de que no hemos hecho suficiente para proporcionar y hacer circular la información", dijo el secretario jefe de gabinete, Yukio Edano, en conferencia de prensa. "Pero nunca hemos ocultado la información que teníamos".

Los esfuerzos por recuperar el control de la planta dependen de bombear grandes cantidades de agua para enfriar los tres reactores que sufrieron fusiones y almacenar el agua contaminada en unas instalaciones de almacenaje improvisadas. Los responsables de Tepco dijeron, sin embargo, que el nivel de agua almacenada había descendido, lo que sugería una filtración.

Los grupos ecologistas se han centrado en la amenaza del accidente para el mar y el agua subterránea. Greenpeace dijo a principios de mes que había recogido muestras de peces, algas y moluscos en la costa de Fukushima que mostró niveles de radiación por encima de los límites de seguridad.