Tokio. Ingenieros japoneses trabajaban este viernes para restaurar la red principal de energía en la planta nuclear de Fukushima dañada tras un terremoto, con el fin de empezar a bombear el agua necesaria para enfriar las barras de combustible y evitar una catástrofe.

Las autoridades no dijeron cuándo podrán terminar de instalar un cable de electricidad de 1,5 kilómetros, pero indicaron que las tareas se detendrán este viernes por la mañana para permitir que helicópteros militares y camiones de bomberos vuelvan a rociar la planta de Daiichi, a 240 kilómetros al norte de Tokio.

"Los trabajos preparatorios hasta ahora no han progresado al ritmo que esperábamos", dijo un ejecutivo del operador de la planta, Tokyo Electric Power Co (TEPCO), en una rueda de prensa, añadiendo que una ola de frío estaba dificultando los trabajos.

Washington y otros países expresaron su alarma por la radiación emitida por la planta, dañada por el sismo de magnitud 9 y el tsunami posterior hace una semana, que desató una serie de destructivas explosiones que han comprometido los reactores nucleares y piscinas de almacenamiento de combustible.

Yukiya Amano, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) con sede en Viena, tenía previsto llegar a su país natal el viernes junto a un equipo internacional de expertos, tras quejarse por la falta de información sobre la crisis ante las autoridades japonesas.

Graham Andrew, su asesor principal, dijo que la situación en la planta era grave pero "razonablemente estable".

"No ha empeorado, lo que es positivo", dijo. "La situación continúa siendo muy grave pero no ha habido un empeoramiento significativo desde ayer", agregó.

Aunque Tepco logre poner en marcha la energía, no está claro si funcionarán las bombas debido a que pudieron ser afectadas por el desastre natural o las subsiguientes explosiones.

El trabajo ha sido lento debido a la constante necesidad de vigilar los niveles de radiación para proteger a los trabajadores.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó una visita no prevista a la embajada japonesa en Washington este jueves para firmar el libro de condolencias, y dijo que su país sentía una "gran urgencia" de ayudar a Japón y confiaba en la reconstrucción.

Piscina de refrigeración podría haberse secado. La máxima autoridad nuclear de Estados Unidos dijo que la piscina de refrigeración para las barras de combustible gastado en el reactor 4 podría haber quedado sin agua y que otra tiene filtraciones.

Gregory Jaczko, director de la Comisión Nuclear Regulatoria, dijo en una comisión parlamentaria que los niveles de radiación en torno a la piscina de refrigeración son extremadamente altos, lo que supone un riesgo mortal para los trabajadores que aún están en la planta, gravemente afectada por el terremoto de hace una semana.

"Sería muy difícil para los trabajadores de emergencia llegar a los reactores. Las dosis que podrían experimentar serían dosis potencialmente mortales en un periodo de tiempo corto", dijo en Washington.

El organismo nuclear de Japón dijo que no podía confirmar si el agua cubría las barras de combustible. El operador de la planta indicó que creía que la piscina de combustible gastado del reactor aún tenía agua este miércoles, y dejó claro que su prioridad era la piscina del reactor número tres.

Este jueves por la mañana, helicópteros militares lanzaron unos 30 toneladas de agua, destinadas a este reactor. Un equipo de emergencia dejó de echar temporalmente agua en el mismo reactor con un cañón debido a la alta radiación, dijo la cadena NHK, pero otro grupo empezó a mojarlo de nuevo.

Las últimas imágenes de la planta nuclear mostraban graves daños en algunos de los edificios tras las cuatro explosiones. Dos de los edificios eran un amasijo de acero y cemento.

Líderes mundiales quieren evitar crisis global. Los titulares de Economía de las naciones más ricas del mundo celebraran este viernes conversaciones para ver cómo calmar a los mercados globales, impacientes por la crisis y la preocupación sobre su impacto en la frágil recuperación económica mundial.

El ministro de Economía japonés, Kaoru Yosano, dijo a Reuters que los mercados del país no son lo suficientemente inestables para justificar la intervención conjunta del G-7 sobre la moneda o compras de acciones por parte del gobierno.

De todas maneras, el yen alcanzó una cifra récord frente al dólar ante las especulaciones de que Japón recuperaría fondos para pagar el enorme costo de la reconstrucción.

Sebastian Pflugbeil, presidente de la entidad privada alemana Society for Radiation Protection, dijo que los esfuerzos de Japón para recuperar la planta mostraban "el principio de la fase de catástrofe".

"Quizás tengamos que rezar", dijo, añadiendo que si soplara el viento del este, hacia el océano Pacífico, eso limitaría cualquier daño a los 127 millones de habitantes de Japón en caso de producirse una fusión u otras emisiones, por ejemplo de las piscinas de almacenamiento de combustible gastado.

El gobierno advirtió a los 13 millones de habitantes de Tokio que se prepararan para un posible apagón, aunque luego se informó de que no habría necesidad de un corte en el suministro de energía.

Aún así, muchas firmas redujeron voluntariamente la electricidad, sumiendo partes de la ciudad -habitualmente iluminada- en la oscuridad.

Este jueves, la embajada estadounidense en Tokio instó a los ciudadanos que vivan en un radio de 80 kilómetros de la planta de Daiichi a evacuar la zona o permanecer a resguardo "como precaución", mientras que el ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña instó a los ciudadanos a "considerar dejar la zona".

El suministro de agua y combustible para calefacción es bajo en los centros de evacuación, donde muchos supervivientes esperan envueltos en mantas.

Aproximadamente 850.000 hogares del norte del país siguen sin electricidad en medio de temperaturas gélidas, dijo Tohuku Electric Power Co., y el gobierno indicó que al menos 1,5 millones de casas carecen de agua corriente.

Las autoridades dijeron que habían confirmado 5.692 muertos por el sismo y el tsunami, y que no se sabe nada de 9.522 personas en seis prefecturas.